Elecciones en Brasil: perdió 'la grieta' y la centroderecha consolida su poder de cara a 2022

Las elecciones municipales (en las que votó cerca de un 70% de la población) reflejaron un nuevo esquema de fuerzas que se inclinan hacia el centro y la centroderecha y se alejan de la polarización que proponen tanto el bolsonarismo como el lulismo 

Consideradas como el primer test electoral para el presidente Jair Bolsonaro, las elecciones municipales de Brasil revelaron una convergencia hacia el centro (alineado tradicionalmente hacia la derecha) y un distanciamiento de la polarización que proponen tanto Bolsonaro como el PT. De los 13 candidatos que apoyó el mandatario –sin partido desde hace un año cuando le dio el portazo al PSL, con el que había ganado las elecciones de 2018–, perdieron 11.  Del otro lado, es la primera vez que el PT no gobernará ninguna de las capitales brasileñas desde 1985.

El PSDB logró consolidar su poder en San Pablo: el partido se quedó con 172 municipios, incluyendo la Ciudad de San Pablo donde Bruno Covas, un aliado del gobernador Joao Doria, reeligió y se impuso sobre a Guilherme Boulos. Las elecciones fueron especialmente buenas para Doria que ahora tiene un camino más abierto para pelearle la presidencia a Bolsonaro en 2022, aunque el expresidente Fernando Henrique Cardoso advirtió que el paulista deberá comenzar a “nacionalizarse lo más pronto posible si espera ganar.

Si bien el PSDB sufrió un retroceso respecto a 2016, el partido ganó en 520 municipios (lo que equivale a unos 34 millones de habitantes) y retuvo algunas de las ciudades más pobladas del país. El MDB también tuvo un buen desempeño, cosechando triunfos en 784 municipios (que representan alrededor de 26 millones de personas), al igual que el PSD.

En el bastión territorial de Bolsonaro, Río de Janeiro, Eduardo Paes (del DEM, el partido al que también pertenecen los poderosos líderes de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, y del Senado, Davi Alcolumbre) logró arrebatarle la alcaldía al pastor evangélico Marcelo Crivella, aliado del presidente.Si bien en septiembre la aprobación de la gestión de Bolsonaro había alcanzado un récord de 40% –impulsada especialmente por las medidas de asistencia social para paliar los efectos económicos de la pandemia–, la imagen del mandatario ha caído, especialmente en las capitales, y las elecciones municipales reflejaron un nuevo esquema de fuerzas que demuestra que ya no le alcanzará con la polarización para ganar las elecciones de 2022.

Pero la derrota no es sólo de Bolsonaro: luego de perder las elecciones en Recife y Vitoria, el PT  se quedó con apenas 184 ciudades y no pudo ganar en ninguna capital. A falta de un candidato que pueda reconquistar a los brasileños, el PT cede un espacio que están empezando a aprovechar otras figuras jóvenes de la izquierda como Boulos (PSOL).

Tags relacionados

Más de Internacionales

Compartí tus comentarios