n El evento también exige inversiones, que en esta jornada se estiman en unos u$s 153 millones, cubiertos en un 70% por los ingresos de las propias suscripciones de los participantes, que oscilan entre u$s 47,49 para un evento y u$s 272,38 para participar toda la semana. El Gobierno brasileño también invirtió para apoyar la logística del evento con unos 20.000 hombres de las tres fuerzas militares y policías, lo que tendría un costo estimado u$s 52,60 millones, además de proveer unos u$s10 millones en subsidios de transporte, incluido los gastos con el avión de la fuerza aérea para el traslado del Papa y del Papamóvil. Las inversiones públicas han recibido críticas y han sido incluso blanco de protestas que siguen a la ola de manifestaciones que sacudió al país en junio, pero en un momento en que la economía anda muy por debajo del crecimiento esperado, la JMJ es un respiro.