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El almacenamiento sigue siendo un frente activo de la industria tecnológica, donde siempre se busca más velocidad y menor tamaño. Una innovación en este contexto llega de la mano del fabricante Biwin, que explora los límites de la miniaturización y el desempeño con su nuevo formato de Mini SSD.

De hecho, el Mini SSD Biwin CL100 es una solución de almacenamiento compacta y potente, que ofrece velocidades comparables a las de un SSD M.2 de escritorio, en un formato de tamaño comparable a una tarjeta SIM de teléfono celular.

La propuesta no es solo un ejercicio de miniaturización: apunta de forma directa a laptops ultrafinas, mini PCs, consolas portátiles de gaming y soluciones de Edge Computing, mercados donde el tamaño del almacenamiento importa mucho.

La tecnología detrás del Mini SSD ya ganó el reconocimiento de TIME como una de las mejores “invenciones del año” y también fue galardonado en el CES de este año. Se trata, no obstante, de un formato naciente para el que la mayoría de los dispositivos actuales no tiene ranuras de conexión. Por eso, Biwin también lanzó un lector USB, llamado RD510, que permite su utilización inmediata en equipos actuales.

Si bien todavía no está disponible en nuestro mercado, es una pieza de tecnología que muestra qué tan avanzada se encuentra hoy la industria del almacenamiento.

Un SSD que sorprende

El primer contacto con el Biwin CL100 genera asombro. Es que el dispositivo mide apenas 15 × 17 × 1,4 mm y pesa menos de un gramo. Para darse una idea concreta, se acerca al tamaño de una tarjeta SIM de celular o a una moneda de las chicas. Y adentro hay tecnología de punta: interfaz PCIe Gen4x2, protocolo NVMe 1.4 y capacidades disponibles de 512 GB, 1 TB y hasta 2 TB. La unidad que evaluamos fue la de 1 TB.

Este formato de Mini SSD ya se utiliza de manera directa (sin lector USB) en algunas consolas de juego portátiles como la GPD Win 5 o la OneXPlayer Super X, pero Biwin apuesta a una mayor expansión.

El fabricante especifica velocidades secuenciales de hasta 3.700 MB/s en lectura y 3.400 MB/s en escritura, con un rendimiento aleatorio de 550K IOPS en lectura y 650K IOPS en escritura. Se trata de números que colocan al CL100 en territorio de los SSD PCIe Gen4, muy por encima de las tarjetas microSD Express más rápidas, que rondan los 985 MB/s.

El consumo máximo es de 2,3 W en operación y cae a tan solo 6 mW en modo de bajo consumo, lo que lo hace especialmente apto para equipos portátiles con exigencias de autonomía.

Especificaciones del Biwin Mini SSD CL100

  • Dimensiones: 15 × 17 × 1,4 mm
  • Peso: ≤ 1 g
  • Interfaz: PCIe Gen4x2 / NVMe 1.4
  • Capacidades: 512 GB, 1 TB, 2 TB
  • Lectura secuencial: Hasta 3.700 MB/s
  • Escritura secuencial: Hasta 3.400 MB/s
  • Lectura aleatoria: 550K IOPS
  • Escritura aleatoria: 650K IOPS
  • Consumo máximo: 2,3 W (lectura/escritura)
  • Resistencia: IP68 (polvo y agua), caídas desde 3 m
  • MTBF: 1.500.000 horas
  • Garantía: 3 años o 1.500 TBW
  • Precio aprox. (1 TB): u$s 155

El lector RD510: un compañero necesario

El lector Biwin RD510 resuelve el problema de la compatibilidad. Dado que muy (muy) pocos dispositivos del mercado cuenta hoy con una ranura Mini SSD nativa, Biwin desarrolló este lector externo que convierte al CL100 en una suerte de SSD externo de altísimo rendimiento.

La conexión es USB 4.0 a 40 Gbps, lo que permite al CL100 entregar un buen rendimiento, que ronda su máximo teórico.

En nuestras pruebas, realizadas en una Mini PC Minisforum AI X1 Pro con puerto USB 4.0, el Mini SSD Biwin CL100 obtuvo velocidades de lectura secuencial de 3367 MB/s y de escritura de 2032 MB/s al medirlo con el software CrystalDiskMark. En simples palabras, es un SSD que “vuela” para lo que es su tamaño.

Por otra parte, la inserción del SSD imita el mecanismo de una bandeja SIM: se coloca la unidad en la ranura y queda lista para usar, sin herramientas ni procedimientos complejos.

Un detalle que marca la diferencia en el uso real es la presencia de un ventilador integrado en el lector RD510. La gestión térmica es un desafío crítico cuando se transfieren datos a velocidades de varios GB/s en un dispositivo tan compacto: el fan evita el throttling térmico y asegura velocidades sostenidas durante transferencias largas. El lector incluye además un cable USB 4.0 tipo-C a tipo-C en la caja, lo que permite comenzar a usarlo de inmediato.

La compatibilidad es otro de sus puntos fuertes: funciona con Windows 10/11, macOS 11 o superior, iOS 17 o superior, Android 11 o superior y PlayStation 5 (firmware 08 o superior). Esto lo convierte en una solución multiplataforma.

Especificaciones del lector Biwin RD510

  • Conectividad: USB 4.0 (40 Gbps)
  • Inserción del SSD: tipo bandeja SIM
  • Refrigeración: ventilador integrado
  • Cable incluido: USB 4.0 tipo-C a tipo-C
  • Compatibilidad: Windows 10/11, macOS 11+, iOS 17+, Android 11+, PS5 (fw. 08+)

Para quién tiene sentido esta solución

La combinación CL100 + RD510 puede resultar útil para distintos tipos de usuarios. En primer lugar, los creadores de contenido y editores de video que trabajan en campo con laptops delgadas o tablets: poder cargar archivos 4K a más de 3 GB/s desde una unidad que ocupa menos espacio que una moneda puede ser una ventaja concreta. Claro que el lector RD510 es más grande y pesado, y eso hay que evaluarlo también.

Los gamers portátiles también son un público natural, especialmente quienes ya cuentan con handhelds como el GPD Win 5, que integra la ranura Mini SSD de forma nativa. Para ellos, el CL100 es una opción de expansión de almacenamiento que no sacrifica ni milímetro de espacio interior.

Finalmente, los profesionales y entusiastas que trabajan con mini PCs y sistemas Edge para IA también pueden encontrar aquí una propuesta atractiva, siempre que cuenten con puerto USB 4.0 en sus equipos.

Hay que considerar que con el lector RD510 la solución crece en volumen, lo que lo coloca en competencia con SSDs externos más convencionales. Aunque la propuesta de Biwin conservaría a su favor una característica única, que es la de poder intercambiar distintos Mini SSDs CL100 en el lector.

Tamaño pequeño, rendimiento grande

El Biwin Mini SSD CL100 y el lector RD510 representan un salto real en la miniaturización del almacenamiento de alta velocidad. La tecnología que desarrolló Biwin logra algo que parecía lejano: meter un SSD PCIe Gen4 en el cuerpo de una tarjeta SIM, sin resignar rendimiento.

Al mismo tiempo, es importante leer esta propuesta con el contexto adecuado. El CL100 es, por el momento, un producto pensado para early adopters y usuarios con necesidades muy específicas. El formato propietario implica que su valor máximo se obtiene solo en equipos que ya incorporan la ranura Mini SSD de forma nativa, un ecosistema que todavía está en construcción. El RD510 es un puente inteligente para el resto de los usuarios, pero requiere un puerto USB 4.0 para aprovechar todo su potencial, algo que no todos los equipos tienen.

El Mini SSD CL100 se comenzó a desplegar principalmente en los mercados asiáticos, donde actualmente se consigue por un costo aproximado equivalente a u$s 300 para la versión de 2 TB. Su llegada al resto del mundo será gradual, seguramente a medida que se consolide este formato creado por Biwin.

A fin de cuentas, sin dudas, el Biwin CL100 es una propuesta interesante para tener en cuenta y nos anticipa hacia dónde irá el almacenamiento portátil en los próximos años.