Emprendimiento argentino

Se frustró al querer comprar un 0 km y fundó una startup que factura u$s 40 M: la rompe en Brasil

Matías Fernández Barrio y Matías Rossetto fundaron Karvi, plataforma que intermedia entre clientes y concesionarias. En 2021 recibieron u$s 10 millones en inversión.

Cuando se tiene el espíritu emprendedor a flor de piel, una pésima experiencia personal puede transformarse en el punto de partida para crear una compañía. Precisamente eso sucedió con Karvi, una plataforma local nacida en 2017 que en poco tiempo logró un importante posicionamiento en la Argentina y en Brasil con la simple pretensión de mejorar la experiencia de compra de un auto.

Matías Fernández Barrio decidió comprar un cero kilómetro en 2015. Lo que debió haber representado un momento de alegría resultó una desilusión inesperada. Era un tiempo en el que, al igual que hoy, faltaban unidades nuevas en el mercado, y lo que estaba pautado como la adquisición de un Volkswagen Vento gris o negro derivó en la recepción de un auto de esa marca y modelo, pero de una versión diferente, color champagne, a un precio mayor y con un plazo de entrega más desfavorable.

"Para todas las personas comprar un auto es una operación financiera relevante y fue una frustración tan grande que decidí empezar a hablar con amigos y familiares y nos dimos cuenta de que casi todos los que habían comprado un auto en los últimos años habían tenido una experiencia superfrustrante", dice Fernández Barrio.

El nacimiento de Karvi

Junto con su socio Matías Rossetto le dio vida a Karvi, un marketplace para la compra de vehículos nuevos y usados. "La gran diferenciación es que a los autos usados les hacemos una revisión mecánica de más de 280 ítems y también damos una garantía extendida para que el cliente pueda llevarse ese auto usado tranquilo".

La plataforma actúa de mediadora entre los clientes y las concesionarias, al ofrecer en línea el stock real de unidades disponibles. Hoy tiene presencia en 150 comercios de la Argentina y más de 1000 en Brasil.

La inversión inicial para poner en marcha Karvi en 2017 (conjunción fonética de las primeras sílabas de las palabras "carros" y "virtuales") fue de u$s 900.000, aportados por inversores atraídos por un mecanismo que funcionaba entonces en otros países, pero que en América latina no existía. "Así fue cómo surgió la idea de emprender enamorados de resolver un problema al que le fuimos encontrando la mejor solución posible. Desde 2018 estamos en la Argentina y desde fines del 2019 y principios de 2020 nos lanzamos en Brasil", dice Fernández Barrio.

Llegada a Brasil

Desde su lanzamiento en el país vecino, el crecimiento fue exponencial, destaca el emprendedor: Fernández Barrio llegó con su socio a San Pablo sin hablar una palabra de portugués y sentó las bases para un negocio que crece a un ritmo del 40-50 por ciento mensual y actualmente le proporciona a la empresa el 90 por ciento de sus ganancias.

Karvi pasó de funcionar con cuatro empleados a contar con una dotación de 290 que a fin de este año se incrementará a 700. En 2021, recibió u$s 10 millones de inversión en una ronda de la que participaron fondos como Pelham Capital Investments, Launchpad, Inti Ventures y Luxor Capital. Desde su nacimiento, el capital recibido suma u$s 21 millones.

Mensualmente recibe tres millones de usuarios únicos que le permitieron vender 21.000 autos el año último. Para 2022 tiene proyectado aumentar ese número a 90.000, con una facturación proyectada de u$s 40 millones, señala Fernández Barrio.

En cifras

  • Fundación: 2017
  • Inversión inicial: u$s 900.000
  • Empleados: 70
  • Facturación proyectada para 2022: u$s 40 millones


La versión original de esta nota se publicó en el número 338 de revista Apertura.

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