Historias de marcas

Empezó fabricando relojes en Japón y por unos Juegos Olímpicos encontró su negocio millonario

La cita olímpica de 1964 en Tokio se convirtió en la oportunidad para que la japonesa Seiko descubra su actual negocio core.

Se hicieron conocidos en todo el mundo por sus impresoras. Incluso hoy ese negocio representa casi un 70% de sus ingresos. Sin embargo, sus inicios estuvieron lejos de la tinta y el papel, sino que la empresa dio sus primeros pasos en el mundo de los relojes. La japonesa Seiko Epson Corporation descubrió el negocio de las soluciones de impresión gracias a los Juegos Olímpicos.

En 1881 Kintaro Hattori fundó el negocio de relojes que luego se convirtió en Seiko

Las raíces del holding están en Suwa, en la prefectura de Nagano. Ahí, en 1942, Hisao Yamazaki fundó Daiwa Kogyo, encargada de fabricar partes para los relojes de Daini Seikosha. Esta última había sido creada por la familia Hattori, quienes también habían participado como inversores en el emprendimiento de Yamazaki.

Un año después, Daini Seikosha estableció su propia fábrica en Suwa y se asoció a Daiwa Kogyo para producir relojes bajo la marca Seiko. Para 1959 la primera se escindió de su casa matriz y se fusionó con su socia para conformar Suwa Seikosha. La firma había empezado a desarrollar cronómetros portátiles de cuarzo y su gran oportunidad de potenciar este producto llegaría en 1964, aunque esto despertaría una nueva unidad de negocios.

Una oportunidad olímpica

El grupo Seiko fue elegido como el cronometrador oficial de los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964. Se trataba de la primera vez que la cita deportiva tenía lugar en Asia tras 14 ediciones en Europa, dos en los Estados Unidos y una en Australia. Ya tenían la herramienta para tomar el tiempo de las carreras, pero faltaba algo. Necesitaban tener los resultados impresos en el momento y para esto precisaban un nuevo desarrollo.

Las impresoras ya existían, sin embargo Seiko creo una más pequeña y fácil de transportar, especialmente para este evento. La experiencia fue positiva y en la empresa se dieron cuenta que esta tecnología tenía potencial para desarrollar un negocio de escala mundial. Fue así que en 1968 lanzaron la EP-101, la primera miniimpresora del mundo y predecesora de lo que hoy conocemos como Epson.

El grupo estuvo a cargo de cronometrar e imprimir las carreras de los Juegos Olímpicos de 1964

El propio nombre de aquel producto inspiró el bautismo de la marca. EP hace referencia a las siglas de "impresora eléctrica" en inglés, mientras que la terminación "son" tiene que ver con que la línea es, de alguna manera, un "hijo" de dese desarrollo. Epson nació formalmente en 1975 y dos años después salió su primer producto, la Epson EX1, creada para tareas de contabilidad.

Mix de ingresos

Luego la compañía japonesa fue sumando otros verticales a sus negocios, como el de comunicación visual con su línea de proyectores, y en los 80 apostó por los televisores portátiles. En 1985 Suwa Seikosha y Epson Corporation oficializan su fusión y conforman Seiko Epson.

Hoy las impresoras continúan como la principal usina de ingresos del grupo. Según sus últimos números, un 69% provienen del negocio de soluciones de impresión (comercial y hogareño); y a este le siguen el de wearables (relojes) con un 17% y comunicación visual (proyectores) con un 14 por ciento. A nivel mundial cuenta con más de 77.000 empleados y 80 filiales en total.

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