La inteligencia artificial se incorporó a una de las primeras etapas de la búsqueda laboral: preparar el currículum. Una encuesta de Adecco Argentina encontró que el 48% de las personas consultadas usó IA para hacer o adaptar su CV. En menor medida, el 10% la utilizó para buscar oportunidades y el 8% para prepararse para entrevistas. Sin embargo, la adopción convive con dudas: al 58% le preocupa que una inteligencia artificial analice su postulación y el 12% admite que no sabe cómo funciona esta tecnología.
Una de las inquietudes que circulan en redes sociales es si conviene generar el mismo currículum con ChatGPT, Claude y Gemini y enviar las tres versiones a una misma búsqueda. La supuesta estrategia apunta a que alguna alternativa atraviese los filtros. Desde Adecco no observan que sea una práctica extendida ni consideran que ofrezca una ventaja real.
“Hoy casi todos los candidatos le piden ayuda a una IA para su CV, y está bien que lo hagan: es una herramienta que facilita o agiliza el proceso de armado. Lo que no vemos es que la gente mande dos o tres versiones distintas a la misma búsqueda para esquivar un filtro. Ese miedo a que ‘la máquina te descarte’ tiene más de mito que de realidad”, explicó Mariana D’Ardis, HR Business Partner de Adecco Argentina.
Qué hacen los filtros y quién toma la decisión
En los procesos de selección pueden intervenir distintas herramientas. Una de las más habituales son los ATS (sistemas de seguimiento de candidatos, por sus siglas en inglés), que permiten ordenar postulaciones y buscar información sobre experiencia, conocimientos, habilidades y palabras clave. No todos los procesos funcionan igual ni una máquina decide siempre, por sí sola, quién queda afuera.
En Adecco, según explica la compañía, los equipos de selección mantienen un papel central en la revisión de los perfiles y definen qué postulantes avanzan. Por eso, intentar “engañar” al sistema con documentos casi idénticos no reemplaza lo esencial: presentar información clara y consistente con la experiencia real. Enviar varias versiones para una vacante puede generar dudas si los datos no coinciden.
La recomendación es distinta cuando se trata de ajustar el CV a búsquedas diferentes. Destacar las habilidades pertinentes y describir las tareas relacionadas con el puesto ayuda a que el perfil sea más fácil de evaluar. El límite está en no sumar competencias que no se tienen ni repetir palabras clave sin contexto para intentar llamar la atención de un algoritmo.
Cómo aprovechar ChatGPT, Claude o Gemini
No hay una plataforma que sea la mejor para todos los casos. Según la mirada de Adecco, la utilidad del resultado depende, en buena medida, de las instrucciones (prompt) y de la información base que recibe la herramienta. Para obtener un CV más preciso, conviene aportar la descripción del puesto, responsabilidades concretas y logros comprobables, en lugar de pedir una presentación genérica.
La herramienta puede ordenar la experiencia, mejorar la claridad o proponer una estructura, pero el candidato debe revisar que cada frase refleje su recorrido y evitar un resultado tan estandarizado que borre lo que lo distingue. A medida que más postulantes recurren a la IA, los currículums pueden parecerse en formato y tono, incluso cuando detrás de ellos hay trayectorias muy diferentes.
Ese cambio obliga también a las empresas a mirar más allá de la presentación. Desde la compañía NeuralSoft advierten que un documento bien escrito no alcanza para demostrar conocimientos, sobre todo en áreas técnicas como IT, donde importa cómo una persona aplica lo que sabe y resuelve problemas.
“La inteligencia artificial está haciendo más eficiente la forma en que las personas se presentan, pero también nos obliga a mejorar la forma en que las empresas evaluamos. En tecnología, no alcanza con saber decir que alguien conoce una herramienta: necesitamos generar instancias donde pueda demostrar cómo piensa, cómo resuelve y cómo aplica ese conocimiento”, señalan desde NeuralSoft.
La encuesta de Adecco también indagó sobre las entrevistas con IA: el 36% de las personas consultadas se sentiría totalmente cómoda con una primera entrevista de ese tipo, mientras que otro 29% la aceptaría, aunque preferiría interactuar con una persona. El dato muestra que la recepción de estas herramientas depende del uso que se les dé y de cuánta intervención humana conserve el proceso.
Para quien busca trabajo, la conclusión es práctica: usar IA puede ayudar a presentar mejor la experiencia, pero no sustituye la experiencia misma. “Usar IA para ordenar tu CV es una gran idea, pero no le pidas que invente quién sos. Lo que te consigue el trabajo es lo que hiciste y cómo lo contás en la entrevista. El CV abre la puerta; lo que pasa después depende de vos”, concluyó D’Ardis.
