El Vaticano confirmó oficialmente que la camioneta Toyota Hilux, producida en la planta industrial de Zárate, será utilizada como base para construir el papamóvil que trasladará al Papa León XIV en su recorrida por la Argentina.
La elección ubica a uno de los modelos más vendidos y exportados del mercado local en el centro de la cobertura internacional de la visita papal.
Un ícono de la producción local para los recorridos papales
Aunque la terminal automotriz aún no reveló los detalles técnicos finales sobre el acondicionamiento, se prevé la preparación de al menos dos unidades acondicionadas para la logística del viaje. La adaptación de las dos Hilux en Zárate obedece estrictamente a los manuales de protocolo y seguridad de la Secretaría de Estado del Vaticano, priorizando la visibilidad de las multitudes y la velocidad reducida de traslado.
La necesidad de contar con más de un vehículo responde a los requerimientos de traslado entre las distintas sedes que visitará el pontífice, garantizando que los rodados estén listos con anticipación en cada punto del itinerario.
El itinerario confirmado y las alternativas de diseño
La agenda oficial difundida por el Vaticano y la Conferencia Episcopal indica que el papa León XIV llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre (proveniente de Montevideo) y su visita se extenderá hasta el miércoles 11 de noviembre, pasando por Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján.
Para estos trayectos se evalúan dos opciones de carrocería: la versión de cabina simple, que otorga mayor espacio en la caja trasera para instalar la plataforma del pontífice, o la de cabina doble, que brinda mayor capacidad para la comitiva de seguridad.
Asimismo, se contempla una estructura abierta para facilitar el contacto directo con los fieles.
Los antecedentes de la camioneta en la Santa Sede
No es la primera vez que la marca japonesa adapta este modelo fabricado en el país para misiones del Vaticano.
Durante la gira del papa Francisco por Kenia en 2015, se utilizó una versión de cabina simple con protección frontal y cristales laterales.
Ese mismo año, en Filipinas, se empleó una variante de cabina doble modificada en la parte posterior, a la cual se le retiró el techo para que el Papa pudiera viajar de pie saludando al público.
Ford, Chevrolet y Renault: la tradición del papamóvil argentino
La utilización de vehículos de producción nacional para visitas papales cuenta con varios antecedentes en el país.
Durante la llegada de Juan Pablo II en 1982 se utilizó una camioneta Ford F-350 modificada.
Años más tarde, para su segunda visita en 1987, la comitiva sumó una Chevrolet C-10 y una utilitaria Renault Trafic adaptada con un habitáculo vidriado y blindado para los desplazamientos urbanos.