Cuando llegan las lluvias, las filtraciones en el techo aparecen justo donde menos se las espera. La reparación completa suele ser cara y demorada.
Sin embargo, un albañil mostró en redes una alternativa rápida que no exige romper nada ni contratar una obra completa.
El truco de la cinta butílica
La técnica consiste en usar cinta autoadhesiva de aluminio butílico, un material elástico que se pega directamente sobre la fisura o la unión dañada.
A diferencia de las pinturas impermeabilizantes tradicionales, esta cinta no necesita secado ni varias manos.
Los pasos que recomienda son:
- Limpiar bien la zona con un trapo seco, sin humedad ni polvo.
- Cortar un tramo de cinta más grande que la grieta.
- Presionar con firmeza desde el centro hacia los bordes.
- Repasar los bordes con una espátula para sellar del todo.
El material se adapta a superficies de chapa, fibrocemento y tejas, y resiste tanto el sol como las bajas temperaturas sin resquebrajarse.
Cuánto dura y cuándo conviene usarla
Este parche puede durar varios años si la superficie estaba bien preparada al momento de aplicarlo.
Eso sí, no reemplaza una reparación estructural cuando la filtración viene de una grieta profunda o de una junta muy deteriorada.
En esos casos, conviene primero identificar el origen real del problema, porque tapar sin resolver la causa suele traer la misma gotera de vuelta a los pocos meses.
Para techos con filtraciones puntuales y accesibles, en cambio, la cinta butílica resulta una solución rápida, económica y sin necesidad de mano de obra especializada.