

Una tradicional empresa del sector industrial anunció el cierre definitivo de su planta en el conurbano bonaerense después de más de medio siglo de actividad. La firma tomó la decisión en medio de un escenario complejo para las pequeñas y medianas industrias, marcado por la caída de la actividad y cambios en el contexto económico.
Se trata de José Cascasi y Cía, una metalúrgica fundada en 1970 que desarrolló distintos proyectos industriales y participó en obras emblemáticas del país. La compañía confirmó que cesará sus operaciones en su establecimiento ubicado en Tigre y comunicó el despido de todos sus trabajadores.
Según trascendió, a los empleados se les ofreció abonar solo el 50% de la indemnización correspondiente y en cuotas, una situación que generó preocupación entre los trabajadores afectados.
Una empresa que participó en obras emblemáticas
Durante décadas, la compañía se posicionó como proveedora de estructuras metálicas y servicios industriales para proyectos de gran escala. Entre sus trabajos más conocidos figuran la fabricación de piezas para atracciones del Parque de la Costa y la instalación de las pasarelas en la Garganta del Diablo, dentro del complejo de las Cataratas del Iguazú.
Además, a lo largo de su historia trabajó con importantes empresas del sector energético e industrial, como Techint Group, Sinopec, YPF, Ford Motor Company y Volkswagen, entre otras compañías nacionales e internacionales.
En sus mejores años llegó a contar con alrededor de 50 empleados, consolidándose como una referencia dentro del rubro metalúrgico.

El cierre de la planta en Tigre
La empresa operaba en una planta industrial de aproximadamente 2.500 metros cuadrados ubicada en la localidad de Rincón de Milberg.
En ese establecimiento se realizaban trabajos vinculados a:
- Construcciones metalúrgicas.
- Reparaciones navales.
- Montajes industriales.
- Provisión de estructuras metálicas.
Durante el último tiempo, la firma comenzó a reducir gradualmente su personal. Para el momento del cierre quedaban alrededor de diez trabajadores, quienes fueron finalmente desvinculados cuando se confirmó el cese de las operaciones.
El cierre de la compañía se da en un contexto adverso para muchas pymes industriales del país. Según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad del sector registró en febrero una caída interanual del 10,3%, además de un retroceso del 1,9% respecto de enero.
En el acumulado del primer bimestre del año, la producción metalúrgica mostró una contracción del 8,2%, reflejando el impacto de la menor demanda interna y la paralización de distintos proyectos industriales.
















