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La multinacional agroindustrial Bunge cerró su planta industrial de Campana, provincia de Buenos Aires, donde producía insumos utilizados en la fabricación de fertilizantes.

La decisión puso fin a más de cinco décadas de actividad en el establecimiento y afecta a 110 trabajadores directos, según la información difundida sobre la decisión de la compañía.

El cierre se comunicó el lunes 26 de octubre y alcanzó a las operaciones industriales de la fábrica. La instalación producía amoníaco y tiosulfato de amonio, dos insumos utilizados en la actividad agropecuaria.

La situación también involucra a empleados de empresas contratistas. Según el Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana, el impacto total podría alcanzar a unas 250 personas, al incluir trabajadores de limpieza, seguridad, comedor y mantenimiento.

Por qué Bunge cerró su fábrica de Campana

Bunge sostuvo que el cierre se debió a una combinación de factores estructurales que afectaban la viabilidad de la compañía.

En el comunicado, Bunge mencionó las limitaciones de infraestructura y tecnología de una planta con más de 50 años de funcionamiento, los cambios en las condiciones del mercado y las dificultades en el abastecimiento de insumos.

Cierra una planta de Bunge.Bunge

También señaló que había evaluado distintas alternativas operativas y comerciales antes de resolver el cese de la producción.

Desde el sindicato, en tanto, señalaron que la competencia de los productos importados, especialmente los provenientes de China, y los costos de producción local también incidieron en el escenario.

Qué producía la fábrica de Bunge en Campana

El establecimiento estaba dedicado a la producción industrial de amoníaco y tiosulfato de amonio, dos componentes vinculados con la elaboración y aplicación de fertilizantes.

El amoníaco es una materia prima utilizada para fabricar fertilizantes nitrogenados, mientras que el tiosulfato de amonio se emplea en fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre a los cultivos.

En esta operación también participaba la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), con una participación equivalente al 17,5% de la producción.

Cuántos trabajadores fueron afectados por el cierre

Tras anunciar el cierre de la fábrica en Campana, Bunge informó que 110 empleados directos se vieron afectados.

Sin embargo, el sindicato químico de Zárate-Campana informó que contabilizaba 137 trabajadores directos y alrededor de 113 tercerizados. Por ese motivo, estimó que el conflicto podría involucrar a unas 250 personas entre empleos directos e indirectos.

La representación gremial también cuestionó la forma en que se comunicó la medida y reclamó una instancia de diálogo con la compañía ante las autoridades laborales bonaerenses.

Bunge, por su parte, señaló que acompañaría a las personas alcanzadas por la decisión y que cumpliría con las obligaciones laborales correspondientes.

Bunge continuará con sus operaciones en Argentina

El cierre de la fábrica de Campana no significa que la multinacional abandone sus actividades en el país. La decisión comprende exclusivamente esa operación industrial y no alcanza al conjunto de sus negocios agroindustriales.

Bunge mantiene otras instalaciones en la Argentina vinculadas con el procesamiento de oleaginosas, la comercialización de granos y la producción de insumos agrícolas. Entre ellas se encuentran sus operaciones en Ramallo, provincia de Buenos Aires, y Puerto General San Martín, en Santa Fe.