Un fuerte cambio en las condiciones meteorológicas se hará sentir este miércoles 2 de septiembre en el norte de la Patagonia. El ingreso de un sistema frontal provocará un escenario de lluvias y nevadas persistentes, acompañado por un marcado descenso de las temperaturas y vientos intensos.
El fenómeno tendrá especial impacto en sectores cordilleranos de Neuquén y Río Negro, donde se esperan las condiciones más adversas de la semana.
Algunas localidades turísticas de la región deberán afrontar precipitaciones durante varias horas y ráfagas que podrían alcanzar los 70 km/h.
Neuquén: lluvias, nevadas y fuertes vientos durante el miércoles 2 de septiembre
La situación comenzará a complicarse progresivamente en la cordillera neuquina. Después de temperaturas bajas y precipitaciones aisladas, el panorama empeorará durante el miércoles, cuando las nevadas ganen intensidad y se mantengan durante buena parte de la jornada.
En zonas como San Martín de los Andes, Chapelco y Villa La Angostura, el frío estará acompañado por vientos fuertes.
Las ráfagas podrían acercarse a los 70 km/h, por lo que también podrían generarse dificultades para circular por rutas y caminos de montaña.
Las temperaturas permanecerán muy bajas, con registros cercanos o inferiores a los 0 °C en distintos momentos del día.
Río Negro tendrá el momento más intenso del temporal
En la zona cordillerana de Río Negro también se espera un deterioro significativo del tiempo. El descenso térmico será acompañado por un aumento de la probabilidad de nevadas a medida que avance el sistema frontal.
Las mínimas podrían llegar hasta los -6 °C, mientras que el viento incrementará la sensación de frío y podría reducir la visibilidad en algunos sectores de la región.
Cuándo comenzará a mejorar el tiempo en la Patagonia
El temporal no terminará de forma inmediata. Durante el jueves 3 de septiembre todavía podrían registrarse precipitaciones en horas de la mañana, aunque la tendencia será hacia una paulatina disminución de la inestabilidad.
A su vez, el viento volverá a ganar protagonismo con ráfagas que podrían ubicarse entre 50 y 69 km/h. Recién hacia el viernes 4 de septiembre se espera una mejora más definida, con condiciones más estables y un gradual aumento de las temperaturas máximas.