Los trucos para el asado pasan de generación en generación, pero en los últimos meses se popularizó la técnica de rociar vinagre en la parrilla antes de poner la carne.
Los fierros suelen acumular grasas, resto de alimento y suciedad tras cada juntada. Si bien muchas personas recurren a cepillos o desengrasantes, esta alternativa natural desiste de usar productos químicos.
¿Para qué sirve rociar vinagre en la parrilla?
El vinagre cuenta con propiedades higienizantes que ayudan a aflojar residuos y restos de grasa que quedan adheridos a la parrilla tras cada asado.
Este truco casero permite que luego sea más sencillo retirarlos con un cepillo o esponja adecuado. El objetivo no es reemplazar una limpieza profunda, sino funcionar como un mantenimiento que facilite la eliminación de la suciedad acumulada.
Cómo usar el vinagre para limpiar la parrilla
Para usar correctamente el vinagre blanco se debe usar un pulverizador y rociar una cantidad moderada sobre las rejillas. Lo recomendables es hacerlo antes de hacer el fuego y cuando los fierros estén fríos.
Dejar actuar por unos minutos para que se aflojen los restos de grasa y pasar un cepillo de metal para completar la limpieza. Para finalizar, se puede pasar un repasador húmedo para terminar de limpiar la superficie.
Por qué el vinagre ayuda a limpiar la parrilla
El vinagre es un método eficiente y común en la limpieza de sectores de la casa como el baño por su capacidad de eliminar residuos. En caso de la parrilla, al entrar en contacto con la grasa y la suciedad ayuda a ablandar los residuos.
Si bien no se trata de un desengrasante, es un truco casero que puede ser sumamente eficaz si es aplicado correctamente.