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Organizar los billetes en la billetera no es solo cuestión de prolijidad, sino que diversos estudios en psicología indican que este comportamiento refleja aspectos vinculados al orden, la necesidad de control y la búsqueda de estabilidad en la vida cotidiana.

¿Qué significa ordenar los billetes?

Quienes acomodan los billetes de menor a mayor valor suelen encontrar tranquilidad en un entorno organizado. Este hábito puede expresar una necesidad de previsibilidad y una aversión al desorden, otorgando sensación de seguridad frente a la incertidumbre.

Este comportamiento es común en personas perfeccionistas, que valoran la precisión y aplican altos estándares de organización en distintos ámbitos, desde la planificación de actividades hasta la toma de decisiones. Esta atención al detalle puede favorecer la productividad y la eficacia.

Desde una perspectiva financiera, ordenar los billetes puede indicar una actitud consciente hacia el dinero. Quienes lo hacen suelen llevar un control riguroso de sus gastos, evitar compras impulsivas y priorizar el ahorro, lo que contribuye a una mejor gestión económica.

¿Cuándo deja de ser un hábito saludable?

Aunque ordenar puede ser positivo, los especialistas advierten que, si esta conducta se vuelve rígida, insistente y genera ansiedad, podría estar vinculada al Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Fuente: ShutterstockAndrzej Rostek

El TOC se caracteriza por pensamientos persistentes y acciones repetitivas que buscan aliviar la angustia. En este caso, ordenar billetes de forma excesiva, sentir incomodidad si no están “perfectos” o dedicar demasiado tiempo a esta tarea son señales de alerta.

¿Cómo diferenciar perfeccionismo de TOC?

La diferencia radica en la intensidad y el impacto en la vida diaria. Disfrutar del orden no implica un trastorno, pero lo preocupante surge cuando la necesidad consume tiempo excesivo, interfiere con la rutina o provoca malestar.

Reconocer este límite es clave para buscar ayuda profesional si la organización deja de ser una preferencia y se convierte en una compulsión incapacitante.