En esta noticia

Comprar un auto usado requiere mucho más que comprobar que la carrocería esté en buen estado. Antes de cerrar la operación, es importante revisar el motor, detectar posibles daños estructurales, comprobar el funcionamiento de los componentes eléctricos y realizar una prueba de manejo.

En este sentido, la Cámara del Comercio Automotor destaca la importancia de inspeccionar estos aspectos para evaluar el estado real del vehículo y evitar gastos inesperados después de la compra.

Cómo revisar el motor y detectar problemas mecánicos

El motor es uno de los primeros componentes que conviene inspeccionar. Antes de comprar un vehículo, es importante verificar si existen pérdidas de aceite o refrigerante y prestar atención a los sonidos que produce cuando está en marcha.

Asimismo, los ruidos metálicos, las vibraciones irregulares y el funcionamiento inestable pueden ser señales de fallas que requieren una revisión profesional.

Un dato clave

También hay que observar el humo que sale del escape: si es azulado o excesivamente blanco, podría indicar problemas internos en el motor.

Vehículos usados en venta.
Vehículos usados en venta.Shutterstock

Además, conviene revisar el nivel y el aspecto de los fluidos, así como comprobar que no haya indicios evidentes de mantenimiento deficiente. Ante cualquier anomalía, lo recomendable es solicitar una inspección mecánica antes de avanzar con la operación.

Qué revisar en la carrocería, el interior y los sistemas eléctricos

Un vehículo puede presentar una apariencia impecable y, aun así, ocultar reparaciones importantes. Por eso, la Cámara del Comercio Automotor recomienda prestar atención a la estructura y los detalles de terminación.

Estos son algunos puntos clave:

  • Puertas, capó y baúl: deben cerrar correctamente y mantener alineaciones uniformes. Las diferencias pueden indicar reparaciones anteriores o daños por choques.
  • Pintura y carrocería: los cambios de tonalidad o las terminaciones irregulares pueden revelar trabajos de reparación. Un imán pequeño puede ayudar a detectar masilla en algunas zonas metálicas, aunque no reemplaza una inspección profesional.
  • Desgaste interior: el estado del volante, los pedales y la palanca de cambios debe ser coherente con el kilometraje declarado.
  • Equipamiento eléctrico: hay que comprobar el aire acondicionado, la calefacción, los levantavidrios, el cierre centralizado y las luces del tablero. Las alertas de motor o airbag no deben ignorarse.

Por qué es importante hacer una prueba de manejo antes de comprar

La prueba de manejo o test drive permite detectar problemas que no siempre aparecen durante una inspección estática. Durante el recorrido, hay que comprobar que la dirección responda correctamente, que el vehículo no tienda a desviarse y que los frenos actúen de manera firme y progresiva.

También es importante prestar atención a la suspensión al pasar por irregularidades del camino. Los golpes, las vibraciones o los ruidos inusuales pueden indicar desgaste o fallas mecánicas.