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La humedad en el interior de los hogares es uno de los inconvenientes más frecuentes en viviendas de clima “tropical” o con poca ventilación. Además de hacer ver feas las paredes y ventanas, puede agravar alergias, irritaciones respiratorias y cuadros de asma.
Por este motivo, cada vez más personas buscan soluciones rápidas, económicas y que no requieran obras. Entre los trucos que se transforman en tendencia en redes sociales y sitios web especializados, uno llama la atención por su simpleza: el método de la cuchara en la ventana.
¿En qué consiste el truco de la cuchara en la ventana?
El procedimiento es básico y no requiere ningún producto especial. Solo se necesita:
- Una cuchara de metal (todavía mejor si es de acero inoxidable).
- Ubicarla en el marco de la ventana.
- Dejar el mango hacia el interior y la parte cóncava hacia afuera.
Con esa posición, la cuchara crea un punto frío que atrae el vapor de agua antes de que se acumule en el cristal, lo que reduce la condensación y evita que el agua corra hacia el alféizar.
¿Por qué funciona este método?
El principio detrás del truco viral es totalmente físico: cuando el aire cálido y húmedo de la casa toca un vidrio frío, el vapor se transforma en gotas. La cuchara, al tener una conductividad térmica mayor que el cristal, se enfría más rápido y convierte esa zona en el lugar preferido para que el vapor se condense.
¿El resultado? El agua se junta en la cuchara y cae hacia afuera, lo que mantiene el vidrio más seco y reduce la aparición de moho.
¿Cómo ayuda este método a evitar problemas mayores?
La condensación es la puerta de entrada a hongos, manchas negras y olores fuertes. Cuando se acumula en las ventanas, también deteriora marcos, pintura y madera. Reducir esas gotas diarias mejora:
- La vida útil del marco.
- La entrada de luz natural.
- El aire que respiran quienes viven en la casa.
Y aunque la cuchara no reemplaza un deshumidificador, sí funciona como un apoyo útil.














