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El té de boldo es una de las infusiones más utilizadas dentro de la medicina natural para aliviar molestias digestivas y favorecer el buen funcionamiento del intestino.
Preparado a partir de las hojas del boldo (Peumus boldus), un árbol originario de Sudamérica, su consumo se mantiene vigente gracias a sus múltiples propiedades asociadas al sistema digestivo y hepático.
¿Qué es el boldo y por qué se usa como té?
Las hojas del boldo contienen compuestos activos, entre ellos la boldina, que le otorgan efectos digestivos, hepatoprotectores y antiespasmódicos. En forma de té, el boldo se utiliza como un remedio natural para mejorar la digestión y aliviar trastornos intestinales leves.
Uno por uno, los beneficios del té de boldo para la salud
Uno de los principales beneficios del té de boldo es su capacidad para estimular la digestión. Favorece la producción de bilis, lo que ayuda a descomponer las grasas y facilita el proceso digestivo, especialmente después de comidas pesadas.
Además, el boldo puede colaborar con la regulación del tránsito intestinal. Su leve efecto laxante lo convierte en una opción natural frente al estreñimiento ocasional, ayudando a mejorar la evacuación sin generar irritación intestinal.

Otro aspecto destacado es su acción antiespasmódica, que contribuye a reducir dolores abdominales, cólicos y molestias causadas por gases. Esto lo vuelve útil en casos de digestiones lentas o sensación de hinchazón.
Té de boldo y sus beneficios para el hígado
El té de boldo también es reconocido por su efecto positivo sobre la función hepática. Sus principios activos ayudan a proteger el hígado y a optimizar su rol en la depuración del organismo. Un hígado saludable influye directamente en una mejor digestión y en el equilibrio del sistema intestinal.
Gracias a estas propiedades, el boldo suele asociarse con procesos de limpieza digestiva y bienestar general, siempre dentro de un consumo moderado y responsable.
¿Cómo tomar té de boldo correctamente?
La forma más habitual de consumo es en infusión, utilizando una pequeña cantidad de hojas secas en agua caliente. Se recomienda beberlo después de las comidas principales y evitar un consumo prolongado en el tiempo.
Si bien es una infusión natural, el té de boldo debe consumirse con moderación. No se recomienda en personas con enfermedades hepáticas graves, cálculos biliares, ni durante el embarazo o la lactancia, salvo indicación médica.













