El doctor Norberto Furman, especialista en Fisiatría y Kinesiología y Personalidad Destacada de las Ciencias Médicas por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, cuestionó una de las conductas más habituales entre los conductores: estacionar en doble fila con las balizas encendidas para hacer un trámite, comprar algo o dejar a los chicos en la escuela.
“Es la frase más egoísta que escuchás en la calle”, sostuvo al referirse a quienes dejan el auto mal estacionado con la excusa de que regresarán en unos minutos.
Según explicó, esta práctica obliga a otros conductores a frenar, cambiar de carril y sortear obstáculos, además de complicar el paso de colectivos, ciclistas y repartidores.
¿Por qué estacionar en doble fila con balizas puede obstaculizar el tránsito?
Furman describió distintas situaciones cotidianas en las que los conductores dejan el automóvil en doble fila con la idea de tardar “sólo cinco minutos”.
Aunque la detención esté prevista por poco tiempo, durante ese lapso el vehículo puede interferir con el desplazamiento de quienes circulan por la misma calle.
Cuando un auto ocupa parte de un carril, los vehículos que vienen detrás pueden verse obligados a reducir la velocidad, frenar o cambiar de carril para continuar su recorrido. Estas maniobras modifican la circulación y pueden generar demoras, en especial cuando el tránsito es intenso.
El especialista también mencionó las dificultades que esta situación ocasiona a los colectivos, las bicicletas y las motos de reparto. En estos casos, la presencia de un vehículo detenido puede reducir el espacio disponible para circular y obligar a buscar una trayectoria alternativa.
El encendido de las balizas no elimina el obstáculo que representa un vehículo detenido en doble fila. Por eso, el tiempo que el conductor estima permanecer fuera del automóvil no evita necesariamente las consecuencias sobre el tránsito.
Balizas del auto: ¿cuándo se utilizan y por qué no habilitan a estacionar en cualquier lugar? Según el experto
“En los libros de educación vial te dicen que la baliza es para avisar que hay un peligro o para una emergencia, no para bajar e ir a comprar algo”, explicó Furman.
En la práctica, las balizas no reemplazan la obligación de respetar las normas de tránsito y la señalización vial. Para determinar si una detención está permitida, deben considerarse el lugar, las condiciones de circulación y las disposiciones.
Ante una emergencia, es necesario evaluar la situación y actuar de manera que se facilite la respuesta sin generar nuevos riesgos para terceros.
Estacionar en doble fila: una multa y 4 puntos menos de la licencia
Estacionar o detenerse voluntariamente en doble fila constituye una infracción a la Ley de Tránsito N° 24.449, que prohíbe estacionar sobre la calzada y no admite la detención voluntaria en esa situación (art. 49, inc. b, ap. 3).
El artículo 96 de su reglamentación sanciona esta conducta con una multa de 50 a 100 unidades fijas (U.F.) y el descuento de dos puntos de la Licencia Nacional de Conducir. Las balizas no funcionan como excepción: sirven para señalizar una emergencia o una falla mecánica, no para habilitar una parada voluntaria donde está prohibido.
Cuando la doble fila afecta la seguridad, la visibilidad o la fluidez del tránsito, algo que ocurre con frecuencia al reducirse el espacio disponible para circular, puede aplicarse además el artículo 94, que prevé una sanción más severa.
En ese caso, la multa asciende de 100 a 300 U.F. y se restan cuatro puntos de la licencia. Por eso, la gravedad de las consecuencias depende de las circunstancias concretas y del criterio con que se redacte el acta, ya que la misma conducta puede encuadrarse en una u otra infracción según el impacto que tenga sobre la circulación.