Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas buscan alternativas para calefaccionar la casa sin que la factura de electricidad se dispare.
En ese contexto, existe un sistema que gana terreno por su eficiencia y su menor consumo energético.
Se trata de las estufas a pellet, un tipo de calefacción que funciona con pequeños cilindros de madera prensada y que solo necesita una mínima cantidad de electricidad para operar sus componentes.
¿Qué es una estufa a pellet y cómo funciona?
Este sistema cuenta con un depósito donde se almacenan los pellets, que son trasladados automáticamente hacia la cámara de combustión para generar calor.
Luego, un ventilados distribuye el aire caliente por el ambiente, mientras que algunos modelos permiten programar horarios y regular la temperatura mediante un termostato.
Por qué consumen menos energía
A diferencia de un caloventor o una estufa eléctrica, el calor no se produce mediante resistencias eléctricas, sino a través de la combustión de los pellets.
La electricidad solo se utiliza para alimentar el ventilador, los controles electrónicos y el mecanismo que suministra el combustible, lo que reduce el consumo durante su uso.
¿Cuáles son sus ventajas?
- Menor consumo eléctrico.
- Calor más uniforme en los ambientes.
- Posibilidad de programar horarios.
- Mayor autonomía gracias al depósito de pellets.
¿Cuáles son sus desventajas?
- Su precio inicial suele ser más elevado.
- Requieren una instalación con salida de humos.
- Es necesario contar con pellets y realizar tareas periódicas de limpieza y mantenimiento.