Durante los meses más fríos, encontrar una forma eficiente de mantener una temperatura agradable dentro del hogar se convierte en una prioridad. Entre las alternativas disponibles aparecen los radiadores, aunque muchas personas todavía creen que este sistema solo puede incorporarse durante la construcción de una vivienda.
El arquitecto Damián Revelli sostiene que esa limitación no existe y que es posible instalar estos equipos incluso cuando una casa ya está terminada. La clave está en planificar el recorrido de las cañerías para adaptarlo a las características de cada ambiente y evitar reformas innecesarias.
Cómo instalar radiadores sin romper paredes ni pisos
Revelli explicó que los radiadores funcionan mediante un circuito de dos tubos: uno lleva agua caliente hasta cada equipo y el otro la devuelve a la caldera. El especialista también destacó su funcionamiento combinado: “Te transmiten el calor de manera radiante. Tienen un sistema que compensa y que se llama convección”, señaló en un video publicado en Ideas Remodelatucasa.
El mayor desafío aparece al momento de ocultar las tuberías. Sobre este punto, el arquitecto remarcó: “Estos tubitos se pueden pasar por cualquier lado: como zócalos o contramarcos, hay que encontrarle la vuelta a tu casa para diseñar el mejor lugar, para no romper y para que todo sea fácil y rápido”.
Qué hay que definir antes de comenzar la instalación
Antes de iniciar los trabajos es necesario establecer dónde estarán los equipos y cuál será el lugar destinado a la caldera. Con esas ubicaciones definidas, se puede diseñar el recorrido de las cañerías y aprovechar sectores de la vivienda que permitan colocarlas sin levantar grandes superficies.
Según el ejemplo presentado por Revelli, una instalación en una casa habitada puede extenderse durante unos diez días. El proceso contempla la colocación de los tubos, la caldera y los radiadores elegidos para cada ambiente, con distintas alternativas según la estructura disponible.
El electricista Fran Carbonell también señaló otra alternativa para viviendas antiguas: “Los radiadores eléctricos inverter de piedra natural”. Este sistema aprovecha la capacidad de la piedra para almacenar calor y liberarlo gradualmente.
Esa característica permite mantener los ambientes cálidos incluso cuando el equipo disminuye su potencia. De esta manera, el sistema puede reducir la necesidad de consumo constante de electricidad, especialmente en hogares donde las pérdidas de calor son mayores durante el invierno.