

El sillón es uno de los muebles más importantes de una casa. Su posición central en el living y su capacidad para que se puedan sentar de tres a cuatro personas, según sus dimensiones, hacen que sea uno de esos elementos indispensables en las viviendas.
Suele estar ubicado frente al televisor para brindar comodidad a las personas al momento de disfrutar de sus series y películas favoritas. Pero, sin duda, es un desafío mantenerlo impecable como cuando recién lo compramos. El uso y el paso del tiempo suelen dejar su huella. ¿Cómo podemos evitarlo?
Ni beige ni gris: el truco no está en el color del sillón
Muchas veces optamos por elegir un sillón de un color específico, ya que consideramos que de esa forma podemos ahorrarnos gastos de limpieza.
Colores como el beige o el gris suelen ser ideales para camuflar manchas o suciedad, pero tampoco son infalibles. Por otro lado, limitar las opciones de compra a dos colores no resulta grato en muchos casos.

Es por eso que, a la hora de elegir el sofá ideal, hay que analizar más bien el tipo de tela. En ese sentido, los expertos en decoración recomiendan telas que sean más resistentes o de material antimanchas para garantizar una buena compra.
¿Cuáles son los mejores tipos de tela para los sillones?
La elección del tipo de tela va a depender de la necesidad del usuario. En casas con familias numerosas, niños pequeños e incluso presencia de mascotas, hay que analizar una mayor cantidad de variables. Están las siguientes opciones:
Sofá con telas antiácaros
Este tipo de telas pet-friendly o tejidos tiene la virtud de ser antiácaros; una ventaja muy importante si alguien de la casa cuenta con esta alergia. Esta característica es posible gracias a que estos tejidos evitan que se introduzca el polvo en los poros de la tela y, por lo tanto, que estos se reproduzcan. Además, son tejidos muy suaves y cómodos y, al ser transpirables, consiguen no ser extremadamente calurosos en verano aunque elijas un tejido que imite la piel.
Sofás antigatos
No es que el gato no pueda subirse, aclaramos; es que las telas son muy resistentes a los gatos y a sus arañazos. Cada vez son más demandadas, ya que el número de personas con mascotas que quieren tener su casa impecable aumenta. Las telas antigatos se componen de materiales especiales, los cuales soportan el paso de nuestra mascota. Algunos ejemplos son: la microfibra o la gamuza.
No son telas de gran valor económico, ni difíciles de encontrar, por lo que, si tienes esta mascota, son un acierto. Las telas para sofás resistentes a gatos son resbaladizas y lisas, haciendo que el pelo de gato sea además sencillo de limpiar.














