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El Gobierno formalizó para este año una reforma profunda del sistema de control técnico de los autos que modifica desde los plazos de inspección hasta quiénes pueden realizarla. En este sentido, se modificaron reglas de la Verificación Técnica Vehicular (VTV).

Según sostuvieron las autoridades, se busca menos burocracia, mayor apertura al sector privado y una frecuencia de controles adaptada a la antigüedad de cada vehículo.

La medida alcanza a millones de automovilistas, aunque con una condición: cada provincia deberá adherir voluntariamente al nuevo esquema para que rija en su territorio.

VTV: los nuevos tiempos

Autos nuevos, cinco años de gracia

El cambio más fuerte tiene que ver con los vehículos recién patentados. Bajo el nuevo decreto, un auto 0 km no deberá presentarse a la VTV hasta cumplir cinco años o alcanzar los 60.000 kilómetros, lo que ocurra primero.

Hasta ahora, en varias jurisdicciones esa primera verificación llegaba mucho antes. La justificación oficial apunta a que los modelos actuales incorporan estándares de fabricación y tecnologías de seguridad que hacen innecesarios los controles tempranos.

Entre 5 y 10 años: revisión cada dos años

Para el segmento intermedio del parque automotor, también hay cambios. Los vehículos de entre 5 y 10 años de antigüedad, pasarán a someterse al control cada dos años, en lugar del ciclo anual que rige actualmente en la mayor parte del país.

La medida reduce a la mitad la cantidad de trámites para una franja muy numerosa de propietarios: menos turnos, menos gastos, menos tiempo perdido.

Más de 10 años: sin cambios

La flexibilización tiene un límite claro. Los autos con más de una década de uso seguirán bajo el esquema de verificación anual.

El criterio del Ejecutivo es que los vehículos más viejos presentan mayor riesgo de fallas mecánicas, por lo que mantener controles frecuentes resulta justificado desde el punto de vista de la seguridad vial.

Qué sucede con las plantas verificadoras

El decreto también rompe con la exclusividad territorial. Hasta ahora, cada conductor debía verificar su auto en una planta habilitada dentro de su jurisdicción, lo que en muchos distritos generaba “monopolios” locales, turnos escasos y largas esperas.

Con la nueva normativa, concesionarios oficiales y talleres mecánicos privados podrán ofrecer el servicio de VTV, siempre que acrediten el equipamiento y los requisitos técnicos correspondientes. Los conductores también podrán elegir libremente dónde realizar la verificación, sin importar dónde esté registrado el vehículo.

La apuesta oficial es que más oferta derive en menor tiempo de espera y mejor calidad de atención.