Reino Unido apuesta todo a una flota de drones que pelean solos. El gobierno británico anunció una inversión de más de 5.000 millones de libras esterlinas, unos 5.795 millones de euros, en drones y sistemas autónomos para sus Fuerzas Armadas.
La medida forma parte de un nuevo Plan de Inversión en Defensa pensado para cuatro años, con el que busca adaptar sus capacidades militares a la guerra moderna.
Por qué Reino Unido apuesta a los drones
El gobierno justificó la decisión por la “rápida evolución de la guerra moderna”. También citó el uso creciente de drones en conflictos como la invasión rusa de Ucrania y las guerras en Oriente Medio.
El plan contempla la sustitución progresiva de al menos seis buques de guerra por unidades más avanzadas. La inversión apunta a acelerar la incorporación de sistemas no tripulados en la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea.
El objetivo central es que estas tecnologías operen de forma conjunta entre las tres fuerzas.
Qué cambia en cada fuerza armada
El plan detalla inversiones específicas según el área:
- Royal Navy: se transformará en una “fuerza híbrida” que combina unidades tripuladas y no tripuladas, con plataformas autónomas para vigilancia, combate submarino y defensa aérea.
- Ejército: incorporará sistemas autónomos de bajo costo, vehículos terrestres no tripulados y nuevos drones de ataque y reconocimiento.
- Royal Air Force (RAF): desarrollará aeronaves de combate colaborativas no tripuladas que volarán junto a aviones pilotados, además de sistemas de guerra electrónica basados en drones.
El primer ministro, Keir Starmer, afirmó que la inversión permitirá contar con “capacidades avanzadas para disuadir las amenazas cambiantes”. El ministro de Defensa, Dan Jarvis, remarcó la necesidad de equipar a las Fuerzas Armadas para un entorno cada vez más “complejo y peligroso”.
El anuncio llega días antes de la cumbre de la OTAN, que se realiza el 7 y 8 de julio en Turquía. Algunos militares y diputados de varios partidos consideraron que la inversión todavía es insuficiente para modernizar la defensa británica.
Vale aclarar que el anuncio coincide con un momento de fuerte inestabilidad política en el Reino Unido, ya que Starmer adelantó su intención de dejar el liderazgo del Partido Laborista, lo que abrió una interna donde el exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, aparece como favorito para sucederlo.