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El laurel y el bicarbonato de sodio son dos elementos comunes en cualquier cocina argentina. Pero en los últimos meses, esta dupla ganó popularidad por un uso distinto: la limpieza del hogar.

La mezcla sirve para quitar olores, mantener muebles frescos y perfumar ambientes sin aerosol ni fragancias sintéticas.

Lo interesante es que combina las propiedades absorbentes del bicarbonato con el aroma del laurel, una hoja que también aporta compuestos que ayudan a frenar bacterias y hongos. Por eso, muchos hogares ya la adoptan como reemplazo económico y natural de los productos tradicionales.

¿Por qué funciona esta mezcla?

El bicarbonato actúa como un desodorizante que neutraliza olores fuertes. No cubre los aromas: los elimina. Además, limpia sin rayar y remueve grasa con facilidad.

El laurel, por su parte, libera un perfume herbal que dura más que otros aromatizantes naturales. Aporta aceites esenciales que ayudan a mantener la zona fresca y más limpia, y su aroma también se usa en métodos caseros para espantar insectos.

La combinación de ambos crea un polvo multiuso, fácil de preparar y apto para diferentes sectores de la casa.

¿Para qué sirve la mezcla de laurel y bicarbonato?

Quitar malos olores

La mezcla funciona muy bien en heladeras, alacenas, cestos de basura o cualquier espacio que junta humedad. Basta con dejar un recipiente abierto con una pequeña cantidad.

Limpiar superficies

Sirve como polvo limpiador para mesadas, piletas, anafes y azulejos. Remueve manchas y restos de grasa sin dañar las superficies.

Mantener armarios y cajones frescos

Un saquito de tela con la mezcla evita olores en la ropa y ayuda a mantener los muebles secos y aireados.

Perfumar y aromatizar ambientes

También puede aromatizar habitaciones, baños o pasillos. El perfume se activa más si se coloca cerca de estufas o zonas cálidas.

¿Cómo preparar la mezcla en casa?

El procedimiento es sencillo y requiere pocos materiales:

  1. Secá entre cinco y seis hojas de laurel para evitar humedad.
  2. Triturá las hojas hasta obtener pedacitos chicos o polvo.
  3. Mezclá el laurel con dos cucharaditas de bicarbonato en un bowl.
  4. Guardá la mezcla en un frasco con tapa para mantenerla seca.

El resultado se conserva por semanas si permanece lejos de la humedad.

¿Cómo usarla según cada necesidad?

  • Como desodorizante: colocá una cucharada en un saquito de tela dentro de heladeras, alacenas o tachos de basura. Renovalo cada 20 días.
  • Como limpiador: espolvoreá sobre la superficie, frotá con un paño húmedo y enjuagá para retirar restos.
  • Como aromatizador: dejá la mezcla en un recipiente abierto y ubicá cerca de entradas de aire o zonas cálidas del hogar.

Otros beneficios del laurel que pocos conocen

Además de su aroma particular, el laurel es una planta asociada a usos tradicionales:

  • Mejora digestiones pesadas, ya que sus aceites esenciales ayudan a reducir gases y acidez.
  • Aporta compuestos antioxidantes como taninos y flavonoides, que refuerzan defensas.
  • Alivia congestión, ya que en infusiones o vapores puede ayudar a despejar las vías respiratorias.

Un hábito simple que gana lugar en los hogares

El interés por soluciones caseras llevó a que cada vez más personas reemplacen productos industriales por combinaciones naturales como esta. La mezcla de laurel y bicarbonato ofrece una opción económica, segura y efectiva para mantener la casa limpia sin químicos fuertes.