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La tensión geopolítica global volvió a escalar luego de que Rusia confirmara un nuevo despliegue militar en el Ártico con bombarderos estratégicos armados con misiles de crucero.

La maniobra se realizó sobre aguas neutrales y encendió las alarmas internacionales por la creciente actividad militar rusa en una de las regiones más sensibles del planeta.

Qué ocurrió durante el operativo militar ruso en el Ártico

Las Fuerzas Armadas rusas informaron que dos bombarderos estratégicos Tu-95MS realizaron vuelos de patrulla sobre el Mar de Barents y el Mar de Noruega.

Según el Ministerio de Defensa, el operativo se extendió durante aproximadamente siete horas y había sido programado previamente.

Llegaría la Tercera Mundial y el ejército más poderoso se prepara para dominar una zona clave del mapa Fuente: Shutterstock

El despliegue incluyó además un caza Su-30SM como escolta y un avión cisterna Il-78M para tareas de reabastecimiento en vuelo. Las imágenes difundidas por Rusia mostraron que al menos uno de los bombarderos estaba equipado con misiles de crucero Kh-101.

Desde Moscú aseguraron: “Las tripulaciones de aviación de largo alcance sobrevuelan regularmente las aguas neutrales del Ártico, el Atlántico Norte, el Océano Pacífico, el Mar Báltico y el Mar Negro”, expresaron.

Además, el Ministerio de Defensa informó que “todos los vuelos de las aeronaves de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas se realizan en estricto cumplimiento de las normas internacionales del espacio aéreo”.

El armamento que despertó preocupación internacional

Los analistas militares identificaron sistemas de lanzamiento AKU-5M instalados bajo las alas del bombardero Tu-95MS. Esta configuración permitiría transportar hasta ocho misiles de crucero Kh-101, uno de los modelos más avanzados del arsenal ruso.

Llegaría la Tercera Mundial y el ejército más poderoso se prepara para dominar una zona clave del mapa Fuente: Shutterstock

Además del misil observado en el operativo, el video también mostró maniobras de reabastecimiento aéreo y el acompañamiento constante del caza Su-30SM. Esta aeronave estaba equipada con misiles aire-aire R-73 y sistemas de guerra electrónica en los extremos de sus alas.

El material difundido finaliza con el regreso del bombardero a su base, aún transportando el misil bajo una de sus alas, lo que reforzó las sospechas sobre una demostración estratégica de capacidad militar en el Ártico.

La maniobra previa que elevó la tensión con la OTAN

Días antes del operativo en el Ártico, Rusia también protagonizó otro episodio que generó preocupación en Europa. Dos aviones de ataque Su-24 ingresaron al espacio aéreo de los países bálticos sin presentar un plan de vuelo oficial.

En esa ocasión, las aeronaves no portaban misiles de crucero, aunque sí estaban armadas con bombas de racimo RBK-500 y OFAB-250-270. La situación obligó al despliegue de cazas Rafale franceses desde la base aérea de Šiauliai, en Lithuania.

Los aviones franceses forman parte de la misión de vigilancia aérea que mantiene la North Atlantic Treaty Organization en la región junto con cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Rumania, en medio de una creciente tensión militar entre Rusia y Occidente.