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Emigrar al exterior en busca de mejores oportunidades laborales es una decisión que toman miles de argentinos cada año. Ese fue el caso de Grisel, una joven de 25 años, oriunda de El Palomar, en el conurbano bonaerense, que desde 2022 vive en Galicia, España.

Allí trabaja como operaria en una planta automotriz del grupo Stellantis, el conglomerado internacional que reúne marcas como Peugeot, Citroën y Jeep. A través de su experiencia, contó en diálogo con El Cronista cómo funciona el sistema de trabajo en la fábrica, cuál es su salario y por qué considera que este empleo le permitió alcanzar una estabilidad económica que antes no imaginaba.

Trabajar en España: un contrato de 24 horas semanales que permite ganar 1.500 euros

Grisel trabaja en una de las plantas automotrices más grandes de Galicia, perteneciente al grupo Stellantis, una compañía que nació en 2021 tras la fusión de los grupos PSA (Peugeot-Citroën) y FCA (Fiat Chrysler Automobiles). Según contó, la fábrica emplea a unas 7.000 personas y funciona de manera ininterrumpida durante todo el día.

“La fábrica está abierta prácticamente las 24 horas. Hay turnos rotativos de mañana y tarde, turno de noche y un turno especial de fin de semana”, explicó en diálogo con El Cronista.

Ella eligió precisamente este último, que se caracteriza por concentrar la carga horaria en dos jornadas intensivas.

Trabajo aproximadamente 24 horas semanales porque hago dos jornadas de unas 13 horas, contando los descansos. Con ese contrato cobro alrededor de 1.500 euros”, señaló.

La jornada laboral completa en España es de 40 horas semanales, por lo que este tipo de contrato resulta especialmente atractivo para estudiantes o personas que buscan compatibilizar el empleo con otras actividades.

Grisel, argentina que trabaja como operaria en España.El Cronista.

Las horas extras pueden elevar el sueldo a más de 2.000 euros

Uno de los principales beneficios del puesto, según explicó Grisel, es la posibilidad de realizar horas extras durante los días de semana. Al tener libres de lunes a viernes, puede elegir turnos adicionales según su disponibilidad.

“Puedo elegir si hacer horas extras de mañana, tarde o noche. Con un turno extra por semana ya te acercás a los 2.000 euros mensuales”, afirmó.

Incluso contó que hubo meses en los que realizó alrededor de 50 horas extras, lo que le permitió cobrar cerca de 2.200 euros.

Además, destacó que esas horas no necesariamente deben cobrarse, ya que la empresa también permite acumularlas para utilizarlas posteriormente como días de descanso.

Emigrar a España: el punto negativo del trabajo

Aunque se mostró muy satisfecha con el empleo, Grisel reconoció que existe una desventaja importante: los contratos son temporales.

Según explicó, la legislación española limita el tiempo que una persona puede permanecer encadenando contratos de este tipo dentro de la misma empresa.

Solo podés estar hasta un año. Después tenés que dejar la empresa y pasar un tiempo antes de poder volver a ingresar”, indicó.

Sin embargo, aseguró que no le preocupa demasiado, ya que el polo industrial donde trabaja reúne numerosas empresas automotrices que ofrecen condiciones salariales similares.

Grisel, argentina que trabaja como operaria en España.El Cronista.

Cómo es el trabajo dentro de la fábrica

Grisel se desempeña como operaria en la línea de montaje, donde participa del ensamblado de vehículos realizando distintas operaciones a medida que avanzan por la cadena de producción.

Aunque explicó que existen otros sectores, como pintura, control de calidad y ferraje, señaló que la mayor demanda de personal suele concentrarse en las líneas de montaje.

Emigrar a Europa: “Pude independizarme y proyectar mi futuro”

Más allá del salario, la argentina destacó el cambio que experimentó en su calidad de vida desde que se mudó a España.

Antes de ingresar a la fábrica ya trabajaba con un sueldo cercano a los 1.200 euros, ingreso que le permitió independizarse. Con el paso del tiempo logró comprar su primer auto y seguir viviendo sola.

Trabajando en la fábrica se me hace muy fácil hacer vida acá”, aseguró. Actualmente vive sola, mantiene su vehículo, cuida a sus mascotas y, además de afrontar sus gastos mensuales, puede ahorrar parte de sus ingresos.

Estoy proyectando que en unos años pueda acceder a mi primera hipoteca. No sé si lo voy a lograr, pero en Argentina ni siquiera lo soñaba. Acá por lo menos es un objetivo difícil, pero posible”, reflexionó.

Para la joven, la diferencia también se nota en los pequeños gastos cotidianos. “En Argentina salir a tomar una cerveza era prácticamente la salida de la semana. Acá tomarme un café todos los días es algo normal”, comentó.

Si bien aclaró que sigue administrando cuidadosamente su dinero, aseguró que el empleo le permitió avanzar mucho más rápido hacia los objetivos que se había propuesto.

Pude conseguir cosas que en Argentina probablemente también hubiera logrado, pero me habrían llevado muchísimo más tiempo”, concluyó.