En Marcos Paz, a pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, avanza la construcción de la nueva penitenciaría que va a reemplazar a la histórica cárcel de Villa Devoto.
El complejo se levanta sobre 80 hectáreas, de las cuales 60 están cubiertas por construcción.
En este contexto, la obra combina tecnología de seguridad y una infraestructura pensada para durar décadas.
Cómo es la seguridad de la nueva cárcel de Marcos Paz
El penal tendrá cuatro módulos de alojamiento, cada uno con capacidad para más de 500 personas, hasta sumar un total de 2.240 plazas.
Entre los elementos de seguridad confirmados por la dirección de obra se destacan:
- Doble anillo perimetral con una fosa profunda en el medio.
- Sistema de detección de movimiento, cámaras y alarmas en todo el predio.
- Cada módulo cuenta, además, con su propio cerco doble independiente.
- Paredes, techos, losas y pisos de hormigón armado, con cerraduras y rejas especiales.
- Tratamiento ignífugo en los materiales, para reducir el riesgo de incendios.
- Tabiques premoldeados de hormigón que encastran entre sí y refuerzan la estructura para dificultar las fugas por piso o pared.
Cuándo abre y qué otros espacios tiene
Además del sector de alojamiento, el complejo incluye áreas de salud, gimnasio, aulas de estudio, talleres de trabajo, salas de videoconferencia, sector de visitas y espacios de culto.
En el sector descubierto habrá canchas de fútbol y huertas para los internos.
La obra, iniciada en 2018 y reactivada en 2024, empleó a unas 750 personas por día durante la última etapa de construcción.
Una vez habilitado, el penal quedará a cargo de 2.600 agentes del Servicio Penitenciario Federal, distribuidos en dos turnos.
Su apertura permitirá trasladar a los detenidos que hoy están en Villa Devoto y avanzar con el cierre definitivo de ese penal, un reclamo histórico de los vecinos del barrio.