Los contratos de alquiler en Argentina incluyen obligaciones que van mucho más allá del pago mensual.
En este sentido, aunque el inquilino tenga todas las cuotas al día, la ley establece situaciones específicas en las que el propietario puede decidir la finalización anticipada del acuerdo y exigir la devolución de la vivienda.
Uno de los puntos más importantes tiene que ver con el uso que se le da al inmueble y el cumplimiento de las condiciones pactadas desde el inicio.
Cuándo el propietario puede terminar el contrato de alquiler aunque no haya deuda
Según el Código Civil y Comercial de la Nación, el locador tiene derecho a finalizar el contrato si el inquilino modifica el destino para el cual fue alquilada la propiedad o le da un uso irregular.
Esto significa que una vivienda alquilada para uso familiar no puede utilizarse para actividades distintas si eso no fue acordado previamente en el contrato.
Por ejemplo, pueden surgir conflictos cuando el inmueble pasa a utilizarse como local comercial, depósito, oficina o para actividades no autorizadas.
En esos casos, el propietario puede avanzar con la rescisión del contrato incluso si el inquilino cumple con los pagos mensuales.
Además, la normativa contempla la posibilidad de verificar el estado y uso de la propiedad para constatar que se respeten las condiciones pactadas.
En qué casos intervienen las autoridades
Si el propietario le solicita al inquilino que abandone la propiedad por finalización del contrato de alquiler por haberle dado un uso distinto al estipulado, este debe hacerlo según los plazos de la ley.
Ahora bien, si se negase a abandonar el inmueble, el dueño de la propiedad está en pleno de derecho de iniciar un desalojo para recuperar la vivienda o establecimiento.
Una por una: todas las causas por las que se puede dar de baja un contrato
Un contrato de alquiler se puede finalizar en los siguientes casos, tanto por decisión del inquilino como del propietario.
Motivos del propietario:
- Si el inquilino modificó el destino para el que alquiló el inmueble o le dio un uso irregular.
- Si el inquilino abandona el inmueble o no lo conserva de manera adecuada.
- Si durante 2 períodos el inquilino no paga el alquiler.
- Por cualquier otra causa que se haya establecido en el contrato.
Motivos del inquilino:
- Si el locador no cumple su obligación de conservar la cosa para que pueda ser usada de acuerdo con el contrato, salvo que el daño haya sido causado directa o indirectamente por el inquilino;
- Por vicios de la cosa.
- En cualquier momento y sin necesidad de expresar una causa o motivo. En este caso, debe pagarle al locador el equivalente al 10 % del precio del tiempo restante de alquiler. Este monto se calcula desde la fecha en que el inquilino notifica su decisión al locador y hasta la fecha pactada en el contrato para su finalización.