La carne picada es muchas veces la protagonista de distintas recetas tradicionales argentinas como las empanadas, el pastel de papa, las albóndigas y una larga lista de platos que forman parte del menú cotidiano de muchas familias.
En este contexto, el carnicero Enzo Contento (@enzojcontento) de Carnes El Triángulo (@eltriangulocarnes) explicó por qué recomienda pedir que la piquen en el momento.
Por qué recomiendan no comprar carne ya picada
A la hora de ir al supermercado es muy común que simplemente se agarre una bandeja de carne picada de las góndolas o, en su defecto, pedir en la carnicería que te embolsen la carne picada del mostrador.
Sin embargo, el carnicero recomendó nunca comprar “carne picada ya hecha”. Esto se debe a que “ya picada en una bandeja durante todo el día acumula bacterias”.
Este producto es uno de los más sensibles desde el punto de vista sanitario, ya que al pasar por la picadora aumenta su superficie expuesta al aire, potenciando la posibilidad de contaminación.
Qué cortes de carne pedir para hacer carne picada
La elección del corte dependerá del tipo de preparación que se quiera cocinar. Algunas recetas demandan una carne más magra mientras que otras necesitan un mayor contenido graso para conservar la jugosidad durante la cocción.
Dentro de los cortes más utilizados se encuentran el roast beef, la paleta, la aguja y la bola de lomo, ya que ofrecen un equilibrio entre la carne y la grasa. En cambio, quienes buscan cortes más magros optan por nalga, cuadril o peceto.
Para platos como hamburguesas caseras o albóndigas se suele utilizar cortes con porcentaje moderado de grasa, ya que ayudan a mantener la textura y el sabor. Para rellenos de empanadas, tartas o pastel de papa, se recomienda carnes más magras para evitar el exceso de grasa en la cocción.
La importancia de cocinar bien la carne picada
La recomendación de cocinar bien la carne picada responde no solo a una cuestión de sabor, sino también de seguridad alimentaria.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) explica que, al picar la carne, las bacterias presentes en la superficie pueden mezclarse con todo el producto.
Por este motivo, a diferencia de un bife entero, la carne picada debe cocinarse completamente para eliminar microorganismos como Escherichia coli (E. coli), Salmonella y Listeria.