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Desde hace años, las cacerolas de Essen forman parte del paisaje cotidiano de muchas cocinas argentinas. Sus piezas de aluminio fundido, conocidas por su durabilidad, se transmiten entre generaciones y suelen estar asociadas a recuerdos familiares. Sobre ese vínculo construyó la empresa una propuesta que busca combinar ahorro con reciclaje: el llamado Plan Canje.
La iniciativa permite entregar una olla o cacerola usada de aluminio, sin importar la marca, y obtener un descuento para comprar un producto nuevo del catálogo de la compañía. Según explicó el gerente de Marketing de la firma, Mauro Labusta, el objetivo también apunta a aprovechar las propiedades del material.
“El aluminio es infinitamente reciclable y altamente eficiente desde el punto de vista energético. Con el Plan Canje recuperamos miles de cacerolas que luego vuelven a fundirse para transformarse en nuevos productos”, señaló.
Cómo acceder al Plan Canje de ollas Essen
El procedimiento es simple. Al comprar una nueva pieza de Essen, el cliente puede entregar su cacerola de aluminio usada para acceder al acceder al beneficio. Para iniciar el proceso solo es necesario contactar a alguno de los más de 20.000 emprendedores que integran la red de venta directa de la empresa.
Una vez realizada la operación, la logística queda a cargo de Andreani, que retira la olla antigua en el mismo momento en que entrega el producto nuevo.
El descuento habitual ronda los $ 52.500, aplicable a cualquier artículo del catálogo: sartenes, fuentes, budineras, savarines o la línea Flip Nuit, entre otros. Sin embargo, la compañía anunció una promoción especial: hasta el 31 de marzo el beneficio se duplica, por lo que quienes participen del programa pueden obtener $ 105.000 de descuento al pagar con tarjeta.
Qué hace Essen con las ollas viejas
Las piezas recuperadas son enviadas a la planta industrial que la empresa tiene en Venado Tuerto, donde se producen más de 600.000 unidades por año y trabajan alrededor de 330 personas.
Allí comienza un proceso de desmontaje en el que se separan mangos, asas y perillas. Luego, el aluminio se funde nuevamente para convertirse en materia prima destinada a fabricar nuevas cacerolas. De acuerdo con datos de la compañía, reciclar el material permite ahorrar hasta un 95% de la energía necesaria para producir aluminio desde cero.
Cada mes ingresan al circuito de reciclaje entre 2.500 y 3.000 cacerolas, que luego vuelven a la cadena productiva. Actualmente, los productos de la marca contienen aproximadamente un 50% de aluminio reciclado.
Dentro de la empresa aseguran que el programa también tiene un costado inesperado. Muchas veces, las cacerolas llegan acompañadas por cartas de los clientes que cuentan la historia del utensilio: ollas que pasaron por varias generaciones o que fueron parte de reuniones familiares durante décadas.
Hasta cuándo hay tiempo de canjear
El Plan Canje se mantiene activo durante todo el año en Argentina y también se implementa en otros mercados donde la firma exporta, como Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú y México.
Sin embargo, la posibilidad de duplicar el descuento estará disponible solo hasta el 31 de marzo. Después de esa fecha, el programa continuará, pero con el beneficio económico habitual.