

A 44 años de la Guerra de Malvinas, el Reino Unido confirmó la baja de un buque logístico y de transporte aéreo en aquel conflicto de 1982.
El buque en cuestión es el RFA Argus (A135), perteneciente a la Flota Auxiliar de la Armada Británica (Royal Fleet Auxiliary) y el último buque en servicio que participó del conflicto bélico en 1982. Se bajará de sus servicios tras más de cuarenta años en actividad y una extensa carrera en la que fue sostén logístico, apoyo de operaciones aeronavales, entrenamiento y asistencia médica.
¿Por qué se retira de la actividad?
El motivo del retiro del RFA Argus fue que en los últimos años presentó serios problemas estructurales pese a los arreglos que tuvo el año pasado en el que se le actualizaron varios sistemas. No obstante, los problemas en los ejes de hélice y fallas en las puertas cortafuego continuaron y la Agencia Marítima y de Guardacostas del Registro Lloyd’s determinaron que ya no era seguro para navegar desde el 2025.

El buque quedó en Portsmouth amarrado y sin la capacidad de trasladarse por sus medios y el Reino Unido decidió ponerle fin a su servicio.
Historia del RFA Argus
El 28 de noviembre de 1980 fue creado el RFA Argus por Cantieri Navail Breda en Marghera, Italia. Su primer nombre fue Contender Bezant y fue diseñado como portacontenedores y ferry de carga. Sin embargo, durante la Guerra de Malvinas, el Ministerio de Defensa británico lo incorporó a la flora militar dentro del programa donde se sumaron flotas civiles a las militares.

A cinco días de ser incorporando lo transformaron en un buque para transportar aeronaves, con capacidad de trasladar nueve helicópteros y cuatro aviones Harrier. El 20 de mayo de 1982 zarpó desde Devonport al Atlántico Sur y llegó a las Islas Malvinas en junio. El buque operó cerca de Puerto Groussac, cerca Puerto Argentino, donde fue clave en la logística del transporte aéreo y luego volvió en noviembre del mismo año.
Lo curioso fue que, al finalizar la Guerra de Malvinas, fue devuelto a sus propietarios comerciales. No obstante, el gobierno del Reino Unido lo adquirió por 24 millones de dólares y se puso a disposición para entrenamiento de helicópteros navales.
A partir de aquel momento pasó por distintas funciones convirtiéndose en un buque importante de la historia del Reino Unido y que ahora quedará en la historia naval británica tras cuatro décadas de función.












