

- ¿Por qué este Spinosaurus es tan importante?
- Un dinosaurio más parecido a una garza que a un tiburón
- Una dentición diseñada para cazar peces
- La cresta de sable: ¿arma o símbolo?
- Las tres etapas evolutivas del Spinosaurus
- ¿Por qué se extinguieron?
- El equipo detrás del descubrimiento
- Una ventana abierta al Cretácico
Un equipo internacional liderado por la Universidad de Chicago anunció el hallazgo paleontológico más importante en más de cien años: una nueva especie de Spinosaurus encontrada en el desierto del Sahara.
Los científicos han bautizado a la nueva especie como Spinosaurus mirabilis, que en español significa “espinosaurio maravilloso”. Sus restos fueron localizados en la región de Jenguebi, en el Sahara Central de Níger.
La relevancia del descubrimiento va mucho más allá del nombre. Los fósiles aparecieron en pleno continente africano, lejos de cualquier ambiente marino. Ese detalle cambia radicalmente la imagen que teníamos de este gigantesco dinosaurio.
Los resultados del estudio se publicaron en la portada de la revista Science, una de las publicaciones científicas más prestigiosas del mundo.
¿Por qué este Spinosaurus es tan importante?
Durante décadas, los investigadores asociaron al Spinosaurus con entornos acuáticos. Los restos conocidos hasta hoy aparecían siempre cerca de antiguas costas, lo que alimentó la hipótesis de un dinosaurio buceador, capaz de cazar en mar abierto.
El Spinosaurus mirabilis rompe ese esquema por completo. Fue hallado en una zona que, hace 90 millones de años, no era un desierto sino un entorno fluvial y boscoso.
Este es el primer descubrimiento de un Spinosaurus en más de cien años, lo que lo convierte en un evento extraordinario para la paleontología mundial.
Un dinosaurio más parecido a una garza que a un tiburón
El análisis del cráneo, el cuello y las extremidades del Spinosaurus mirabilis revela proporciones sorprendentes. Los investigadores las comparan con las de aves zancudas actuales, como las garzas.

Lejos de imaginar un dinosaurio surcando aguas profundas, la nueva imagen que proponen los científicos es muy diferente. El animal vadearía ríos poco profundos con el hocico sumergido, esperando el momento justo para atrapar peces con un veloz movimiento de cuello.
Esta visión es mucho más coherente con el entorno donde fueron encontrados sus restos fósiles.
Una dentición diseñada para cazar peces
El Spinosaurus mirabilis tenía dientes entrelazados que funcionaban como una auténtica trampa para presas acuáticas. Esta dentición especializada apunta a una dieta basada casi exclusivamente en peces.
El paleontólogo Daniel Vidal, uno de los investigadores principales, señaló que tanto esta nueva especie como su pariente norteño, el Spinosaurus aegyptiacus, desarrollaron mandíbulas altamente adaptadas a ese tipo de alimentación.
Ambas especies compartían un diseño anatómico orientado a un único propósito: cazar en aguas dulces poco profundas.
La cresta de sable: ¿arma o símbolo?
Una de las características más llamativas del Spinosaurus mirabilis es su gran cresta en forma de sable corvo. Durante años se especuló con que podría tener una función agresiva o defensiva.
Sin embargo, los investigadores plantean ahora que su función principal era social. La cresta habría servido como órgano de exhibición para el reconocimiento entre individuos, la competencia territorial o el cortejo.
El propio Daniel Vidal admitió que probablemente cumplía todas esas funciones a la vez.

Las tres etapas evolutivas del Spinosaurus
El paleontólogo Vidal detalló la historia evolutiva de estos dinosaurios en tres grandes fases:
- La primera fase, entre 150 y 130 millones de años, es la menos conocida hasta la fecha.
- La segunda fase, entre 125 y 105 millones de años, representa su mayor expansión. En ese período se convirtieron en los dinosaurios carnívoros más grandes y abundantes del planeta.
- La tercera fase, entre 105 y 95 millones de años, marca su decadencia. El Spinosaurus mirabilis pertenece precisamente a esta etapa final.
¿Por qué se extinguieron?
El Spinosaurus mirabilis y sus parientes más cercanos representaban los últimos miembros de un linaje muy especializado. Su distribución geográfica era limitada y su dieta, casi exclusivamente piscívora, los hacía poco flexibles ante los cambios.
Según los investigadores, esa combinación de factores los volvió especialmente vulnerables. El aumento del nivel del mar y de las temperaturas terminó por precipitar su extinción definitiva.
El equipo detrás del descubrimiento
El trabajo fue coordinado por la Universidad de Chicago y dirigido por el paleontólogo estadounidense Paul Sereno y el español Daniel Vidal. Las expediciones al Sahara se realizaron desde 2019.
Entre las instituciones participantes figuran la Universidad Nacional de Educación a Distancia, la Universidad de Málaga y la Universidad de Valencia. Se trata de un esfuerzo científico internacional de primer nivel.
Una ventana abierta al Cretácico
El descubrimiento del Spinosaurus mirabilis no solo añade una nueva especie al árbol evolutivo de los dinosaurios. Abre una ventana completamente nueva para comprender cómo vivían, cazaban y se relacionaban estos colosos del Cretácico.
La próxima vez que pensemos en un Spinosaurus, la imagen no será la de un monstruo marino. Será la de un animal elegante, vadeando un río africano bajo el sol de hace 90 millones de años.















