El Ejército Argentino desplegó tanques TAM 2C-A2 y vehículos blindados Stryker 8x8 en Brasil para participar de un exigente ejercicio militar junto a las fuerzas terrestres brasileñas.
Las maniobras formaron parte de Arandú 2026, un entrenamiento combinado destinado a fortalecer la coordinación operativa y la capacidad de combate de ambos países.
La fase operativa se desarrolló en el estado brasileño de Río Grande do Sul. El despliegue argentino también incluyó camiones tácticos Oshkosh, paracaidistas y efectivos de Fuerzas Especiales, que participaron de distintas actividades de adiestramiento en escenarios de combate.
Ejercicio Arandú 2026: qué maniobras realizaron Argentina y Brasil
Las actividades se desarrollaron en el campo de instrucción Barão de São Borja y en la región de Faxinal do Soturno. Durante cinco días, entre el 13 y 17 de octubre, los efectivos ejecutaron operaciones que combinaron vehículos blindados, fuerzas terrestres y medios de aviación.
Entre las principales maniobras, se destacaron:
- Operaciones de fuerzas especiales: infiltraciones y acciones directas.
- Asaltos aeromóviles: despliegue de tropas con apoyo de medios aéreos.
- Lanzamientos paracaidistas: prácticas para mejorar la capacidad de inserción de efectivos.
- Maniobras blindadas: ejercicios de movilidad y franqueo de cursos de agua.
- Tiro real: prácticas con tanques TAM 2C-A2 y artillería de 155 milímetros.
Las unidades se organizaron en formaciones combinadas para trabajar con procedimientos comunes y mejorar la capacidad de respuesta ante distintos escenarios operativos.
TAM 2C-A2 y Stryker 8x8: cómo son los blindados que participaron del ejercicio
El despliegue incluyó dos vehículos con características diferentes pero complementarias para las operaciones terrestres.
El TAM 2C-A2 es una versión modernizada del Tanque Argentino Mediano: la actualización busca mejorar sus sistemas y mantener su capacidad para operar en escenarios de combate. En Brasil, participó de maniobras blindadas y ejercicios de tiro real.
Los Stryker 8x8, por su parte, son vehículos blindados de origen estadounidense diseñados para transportar tropas y facilitar su desplazamiento en operaciones mecanizadas. Su configuración de ocho ruedas combina movilidad y protección para el personal.
La participación de ambos sistemas permitió entrenar con distintos tipos de vehículos en un mismo escenario, además de evaluar su integración con las unidades de infantería y fuerzas especiales.
Arandú 2026: el objetivo estratégico de las maniobras militares entre Argentina y Brasil
El principal objetivo de Arandú 2026 fue fortalecer la capacidad operativa conjunta de los ejércitos de Argentina y Brasil. Para eso, las fuerzas buscaron estandarizar procedimientos militares, mejorar la coordinación entre sus unidades y evaluar su desempeño en operaciones combinadas.
El entrenamiento también apuntó a reforzar la interoperabilidad, es decir, la capacidad de ambos países para planificar y ejecutar misiones en conjunto, aun cuando sus tropas utilicen distintos equipos, estructuras y métodos de trabajo.
Además, el ejercicio permitió poner a prueba la capacidad de despliegue de las unidades argentinas fuera del territorio nacional, tanto en el traslado de material pesado como en la integración de fuerzas blindadas, paracaidistas, aviación y operaciones especiales.
Según el Ministerio de Defensa, Arandú 2026 fue el ejercicio más ambicioso del ciclo bilateral 2025-2026 por la cantidad de actividades y el despliegue realizado. Su resultado buscó consolidar las capacidades operacionales de ambas fuerzas y profundizar la cooperación militar entre los dos países.