La Organización Mundial de la Salud (OMS) intentó llevar calma mientras continúa el operativo sanitario internacional por el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que dejó al menos tres muertos y varios casos confirmados. En paralelo, las imágenes de evacuaciones con trajes herméticos, vuelos especiales y estrictos controles sanitarios incrementaron la preocupación internacional por una posible propagación del virus.
El foco de alerta se concentró en la cepa Andes del hantavirus, una variante poco frecuente que, en situaciones excepcionales, puede transmitirse entre personas mediante contacto estrecho. A raíz de eso, la OMS recomendó a los países de origen de los pasajeros reforzar los monitoreos diarios y el seguimiento médico preventivo.
Qué dijo la OMS sobre el brote de hantavirus
“Este no es otro Covid. Nuestras recomendaciones son muy claras, y este es realmente un enfoque de precaución para asegurarnos de que no tengamos ninguna oportunidad de que este virus se contagie”, señaló Maria Van Kerkhove, una de las principales referentes del organismo sanitario internacional.
El crucero arribó este domingo al puerto de Granadilla, en Tenerife, escoltado por embaraciones de la Guardia Civil española. Desde allí comenzó un operativo de desembarco escalonado para pasajeros de más de 20 nacionalidades. Parte de la tripulación permanecerá a bordo hasta llegar a Rotterdam, en Países Bajos, donde el barco será sometido a un proceso integral de desinfección.
Brote de hantavirus en el MV Hondius: qué contó el argentino a bordo
Carlos, un ingeniero jubilado que embarcó el 1º de abril en Ushuaia, es el único pasajero argentino que continúa a bordo del crucero rumbo a Rotterdam. En diálogo con TN, describió cómo se vivieron los días de incertidumbre dentro del barco y aseguró que el clima nunca fue de pánico. “Fue un viaje distinto a lo que se había pensado. Una desgracia, pero ahora tenemos que pasar unos días en cuarentena”, resumió.
El pasajero contó que los primeros casos se conocieron cuando el barco se encontraba en la isla de Tristán de Acuña, en el Atlántico sur. Según recordó, el capitán informó que una pareja neerlandesa presentaba un cuadro febril que inicialmente parecía una infección común. Sin embargo, tras la muerte de una de las pasajeras en Johannesburgo, comenzaron los análisis y los protocolos de aislamiento.
Cuarentenas y controles médicos tras el brote en el crucero
Con el correr de los días aparecieron más contagios, incluido un médico de a bordo que había atendido a los pasajeros infectados. A partir de entonces comenzaron los controles sanitarios permanentes y el aislamiento preventivo entre los viajeros. “Empezamos a cuidarnos y después no aparecieron más contagios internamente”, sostuvo Carlos.
El argentino eligió completar el trayecto hasta Países Bajos antes de regresar a Buenos Aires. Allí deberá cumplir una cuarentena controlada junto a otros pasajeros extranjeros mientras las autoridades realizan análisis de sangre y monitoreos periódicos. En paralelo, países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Australia ya activaron protocolos especiales para sus ciudadanos evacuados del crucero.