

Sostener una alimentación con requerimientos específicos en Argentina puede implicar un gasto considerablemente mayor que seguir una dieta tradicional. Un relevamiento difundido por el blog de educación financiera de la fintech Naranja X, “Hablemos de plata”, comparó el costo mensual de una canasta básica omnívora con alternativas sin TACC, vegetarianas y veganas, y detectó diferencias que llegan hasta el 55%.
El estudio fue elaborado por la consultora Focus Market y toma como referencia los requerimientos energéticos promedio de un adulto definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según el informe, una canasta alimentaria tradicional alcanza los $206.137,28 mensuales por persona.
Canastas diferenciadas: cuánto más cuesta sostener dietas sin gluten, vegetarianas y veganas en el país
En el caso de quienes deben evitar el gluten, ya sea por celiaquía o intolerancia, el gasto mensual asciende a $231.479,27, lo que implica un aumento del 12%. Para quienes siguen una dieta vegetariana, que excluye carnes pero mantiene productos de origen animal como huevos o lácteos, el costo promedio se ubica en $234.129,09, un 14% más que la canasta tradicional.
La mayor diferencia aparece en la dieta vegana, basada exclusivamente en alimentos de origen vegetal. Según el relevamiento, sostener este esquema alimentario demanda alrededor de $320.095,85 por persona al mes, un 55% por encima del costo de la canasta omnívora.
En las dietas sin TACC y vegetarianas, las brechas de precios se concentran en categorías específicas. En la canasta libre de gluten, los cereales sin TACC cuestan en promedio un 42% más que los tradicionales y los snacks certificados pueden ser hasta 230% más caros. En la opción vegetariana, los principales incrementos se observan en cereales sin grasa animal (+30%) y en proteínas alternativas a la carne (+21%).

En la alimentación vegana, en cambio, los aumentos atraviesan varios rubros: los cereales sin derivados animales son 75% más caros, las proteínas vegetales suben 55% y los lácteos de origen vegetal trepan 68%. A esto se suma la suplementación de vitamina B12, un nutriente que no se encuentra de forma biodisponible en alimentos de origen exclusivamente vegetal y cuyo costo ronda los $17.250 mensuales.
“El sobreprecio responde a factores como la menor escala de producción, mayores costos de certificación y una oferta todavía limitada en algunos segmentos”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market. Además, advirtió que muchos de estos productos solo se consiguen en tiendas especializadas con pocos puntos de venta, lo que implica mayores traslados, menos competencia y precios más altos para los consumidores.
Ayudas para jubilados y pensionados
Los altos precios de las canastas con dietas especiales no pasan desapercibidos para el Estado. Así, para quienes padecen celiaquía existen ayudas específicas. El Programa de Atención Médica Integral (PAMI) mantiene un subsidio mensual destinado a jubilados y pensionados afiliados que deben seguir una dieta estricta sin gluten. La enfermedad obliga a eliminar trigo, avena, cebada y centeno de forma permanente, lo que suele elevar el gasto en alimentos.
Durante febrero de 2026, el beneficio alcanza los $45.869 mensuales. El monto surge de lo establecido por la Ley 26.588, que fija el subsidio en el 27,5% del valor de la Canasta Básica Alimentaria elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El subsidio está dirigido a jubilados y pensionados afiliados a PAMI que cuenten con diagnóstico médico confirmado de enfermedad celíaca y la documentación correspondiente. El trámite puede realizarse online a través del sitio oficial del organismo o de manera presencial con turno previo, y una vez aprobado el monto se acredita mensualmente junto con el haber jubilatorio o en una liquidación separada.















