Durante el mes hay consumos cotidianos que pueden pasar desapercibidos pero, sin darnos cuenta, ajustan el bolsillo cuando llega el momento de cerrar las cuentas y evaluar qué gastos quedan por solventar.
Un café comprado al paso, una aplicación que se paga todos los meses o un servicio bancario que ya no se utiliza son algunos ejemplos de “mini” desembolsos que dificultan ahorrar.
Por esta razón, identificar los consumos pequeños y repetidos permite conocer con mayor precisión en qué se va el dinero y cuánta plata se puede separar para los ahorros.
Cuáles son los gastos hormiga que pueden reducir el dinero disponible a fin de mes
La guía de presupuesto publicada en Argentina.gob.ar define a los gastos hormiga como pequeños desembolsos que pueden pasar inadvertidos durante el mes, pero que, al sumarse, representan una cantidad considerable de dinero.
Para identificar qué gastos pueden tener mayor impacto en cada presupuesto, también hay que revisar otras categorías de consumo, como comprar comida fuera de casa, el transporte y las actividades recreativas.
Entre los consumos que conviene revisar se encuentran:
- Golosinas y bebidas: compras pequeñas que pueden repetirse con frecuencia.
- Comidas fuera del hogar: consumos cuyo costo acumulado se puede evaluar dentro del presupuesto.
- Transporte y movilidad: gastos que conviene registrar para conocer su peso mensual.
- Entretenimiento y compras ocasionales: desembolsos que se pueden comparar con otras prioridades del hogar.
- Suscripciones y servicios digitales: pagos recurrentes que conviene revisar para comprobar si siguen siendo necesarios.
- Comisiones bancarias: cargos por productos y servicios financieros que pueden consultarse en las herramientas del BCRA.
El objetivo es reconocer cuáles son los desembolsos que se repiten y cuánto representan en las finanzas de cada hogar.
Cómo detectar los pequeños gastos que se acumulan durante el mes
Llevar un presupuesto permite conocer cuánto dinero ingresa, cuánto se gasta y cuánto queda disponible para ahorrar. Para hacerlo, es necesario registrar los movimientos y distinguir los gastos según su finalidad.
Una forma práctica de aplicar este criterio consiste en revisar los movimientos de las cuentas bancarias, las billeteras virtuales y los resúmenes de las tarjetas de crédito.
También se pueden agrupar los consumos por categorías, como alimentación, transporte, entretenimiento, suscripciones y comisiones, para conocer cuánto dinero se destina a cada una.
El análisis puede abarcar los últimos 30 días como período de referencia elegido para organizar las cuentas.
Después, también se pueden sumar los importes de cada categoría y compararlos con los ingresos del mismo período. Esto permite identificar qué consumos tienen mayor peso en el presupuesto y cuáles podrían reducirse.
Cómo controlar los gastos hormiga y ahorrar dinero todos los meses
Se recomienda utilizar el presupuesto para controlar los gastos, identificar aquellos que se pueden disminuir gradualmente y planificar el ahorro.
A partir de ese criterio, cada persona puede definir medidas que se adapten a sus ingresos y obligaciones:
- Establecer límites de gasto: definir cuánto dinero se puede destinar a consumos variables, salidas y compras ocasionales.
- Revisar los pagos recurrentes: comprobar qué suscripciones y servicios se utilizan y evaluar si conviene mantenerlos.
- Planificar las compras: preparar una lista para distinguir las necesidades de los consumos que pueden esperar.
- Comparar las comisiones bancarias: consultar los costos de los productos financieros y revisar las condiciones contratadas.
- Registrar los consumos: utilizar una planilla o el historial de movimientos para seguir la evolución de los gastos.
- Definir una meta de ahorro: establecer una cantidad realista de acuerdo con los ingresos y los gastos esenciales.
El primer paso para ahorrar es conocer cómo se utiliza el dinero y tener conciencia de la cantidad de plata que se destina en cada una de las compras corrientes.
Registrar los gastos, distinguir las necesidades de los deseos y evaluar qué consumos pueden reducirse permite tomar decisiones más informadas.