El conflicto en el sistema universitario vuelve a escalar y amenaza con afectar el normal desarrollo del inicio del cuatrimestre. Docentes y trabajadores no docentes anunciaron nuevas medidas de fuerza en reclamo de mayor financiamiento para las casas de estudio públicas y mejoras salariales.
Las protestas incluirán paros, huelgas y movilizaciones que se extenderán durante las próximas semanas, con impacto directo en universidades nacionales y en instituciones educativas que dependen de ellas.
En ese marco, los gremios docentes universitarios resolvieron convocar a un paro nacional entre el lunes 30 de marzo y el miércoles 1 de abril. La medida se enmarca en el plan de lucha que impulsan las federaciones para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y denunciar el deterioro del poder adquisitivo del sector.
A la protesta se sumarán también los trabajadores no docentes. Los auxiliares agrupados en la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales anunciaron una huelga de 24 horas para el 31 de marzo. Según informaron, el esquema de medidas continuará con nuevos paros previstos para el 8, 17 y 23 de abril.
La participación del personal no docente podría profundizar el impacto de la medida, ya que estos trabajadores cumplen funciones clave en el funcionamiento cotidiano de las instituciones, como la apertura y el mantenimiento de edificios. Por ese motivo, el paro no solo afectaría a las facultades sino también a los colegios preuniversitarios que dependen de las universidades.
En paralelo, las federaciones docentes Conadu y Conadu Histórica confirmaron que mantendrán su estrategia de paros semanales. Desde los gremios sostienen que los salarios del sector acumulan una caída superior al 40% en términos reales desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
De concretarse el nuevo paro de tres días a fines de marzo, el calendario académico podría verse aún más alterado. La medida se ubica en la misma semana del feriado por Semana Santa, por lo que se generarían hasta cinco días consecutivos sin actividad en muchas universidades.
Además de los paros, el sector analiza una nueva movilización nacional. La comunidad universitaria impulsa la organización de una marcha federal, con fecha tentativa para el 23 de abril, con el objetivo de visibilizar el reclamo por el financiamiento del sistema público. No obstante, la convocatoria todavía deberá coordinarse entre el Frente Sindical Universitario, los gremios y las distintas universidades del país.