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El moho en las paredes es uno de los problemas más habituales en las viviendas, especialmente en ambientes donde existe mucha humedad y poca ventilación. Además de generar manchas oscuras y olores desagradables, puede reaparecer rápidamente cuando la limpieza no alcanza a solucionar las condiciones que favorecen su aparición.

El arquitecto Marcelo Seia, quien cuenta con más de 1,4 millones de seguidores en su canal de YouTube, compartió un ranking con siete métodos para eliminar el moho de paredes y techos. Las alternativas van desde productos que suelen encontrarse en cualquier hogar hasta soluciones específicas para este tipo de contaminación.

Cuáles son las 7 formas de eliminar el moho

La clasificación está ordenada según la efectividad que el especialista le atribuye a cada método. Aunque algunos productos pueden funcionar mejor que otros dependiendo del material, el nivel de contaminación y la profundidad del moho, Seia ubicó a la lavandina en el primer lugar, con una puntuación de 5 sobre 5.

  • Lavandina o cloro: es el método que Seia considera más efectivo. Recomienda mezclar una parte de lavandina con tres partes de agua, aplicarla sobre la zona y dejarla actuar entre 10 y 15 minutos. Es especialmente útil sobre superficies no porosas, como azulejos.
  • Agua oxigenada: el segundo puesto corresponde al peróxido de hidrógeno al 3%. Se aplica directamente sobre la zona afectada y se deja actuar entre 10 y 15 minutos antes de retirar los restos.
Imagen ilustrativa hecha con IA.Gemini
  • Aceite de árbol de té: esta alternativa natural se prepara mezclando una cucharadita de aceite con una taza de agua. La preparación se pulveriza sobre el moho y se deja actuar sin enjuagar.
  • Bórax: ocupa el cuarto lugar, con una efectividad de 4 sobre 5. Para utilizarlo, se disuelve una taza del producto en cuatro litros de agua y se aplica sobre las zonas afectadas.
  • Productos antimoho comerciales: también reciben una valoración de 4 sobre 5. Su principal ventaja es que están formulados específicamente para combatir este problema, aunque siempre hay que seguir las indicaciones del envase.
  • Vinagre blanco: el especialista recomienda utilizar vinagre de alcohol con una concentración de ácido acético cercana al 5%. Se aplica directamente sobre el moho y se deja actuar durante al menos una hora antes de limpiar.
  • Bicarbonato de sodio: cierra el ranking con una puntuación de 3 sobre 5. Se mezcla una cucharada con una taza de agua y puede servir para limpiezas ligeras y prevención, pero resulta menos efectivo cuando el moho está muy extendido o profundamente instalado.

La elección del método depende de la superficie y del grado de contaminación. En todos los casos, eliminar las manchas no alcanza si el ambiente continúa teniendo exceso de humedad o poca ventilación, ya que esas condiciones pueden hacer que el moho vuelva a aparecer.