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La albahaca es una de las plantas aromáticas más elegidas para tener en casa, pero mantenerla verde y conseguir que produzca hojas nuevas puede ser un desafío si no recibe suficiente luz, tiene exceso de agua o está expuesta al frío.

Para evitar que se marchite y prolongar la cosecha, es importante controlar el riego, elegir una maceta con buen drenaje y podar los tallos de forma regular.

Según la Universidad de Maryland, esta necesita por lo menos seis horas de sol directo durante el verano, un suelo húmedo, pero bien drenado y temperaturas cálidas para crecer de manera saludable.

Con algunos cuidados sencillos, es posible cultivarla en una maceta y cosechar hojas frescas para cocinar durante buena parte del año.

La albahaca necesita varias horas de luz y un riego adecuado para crecer sana y conservar sus hojas verdes.

Dónde ubicar la albahaca para que reciba suficiente luz

La albahaca necesita mucha luz para desarrollar hojas abundantes y tallos fuertes. Dentro de casa, conviene ubicarla cerca de una ventana luminosa, preferentemente orientada hacia el norte o hacia el oeste en el hemisferio sur.

La falta de luz puede provocar que los tallos crezcan demasiado, se vuelvan débiles y produzcan hojas más pequeñas.

La Extensión de la Universidad Estatal de Pensilvania señala que muchas hierbas cultivadas en interiores necesitan alrededor de seis horas de luz directa y que, durante los meses con menos luminosidad, puede ser necesario complementar con iluminación artificial.

También es importante evitar las corrientes de aire frío y los cambios bruscos de temperatura. La albahaca es sensible al frío y puede dañarse cuando las temperaturas bajan demasiado, por lo que conviene protegerla durante las noches frescas y no dejarla expuesta a las heladas.

Cada cuánto regar la albahaca para evitar que se marchite

La albahaca necesita humedad regular, pero sus raíces no deben permanecer encharcadas. Por eso, antes de regar, hay que comprobar cómo está la tierra y ajustar la frecuencia según la temperatura, la luz y el tamaño de la maceta.

La Extensión de la Universidad de Minnesota advierte que las plantas cultivadas en recipientes se secan más rápido que las que crecen directamente en el suelo. Por eso, durante los días calurosos puede ser necesario revisar la humedad con mayor frecuencia.

Para regarla correctamente, conviene seguir estas recomendaciones:

  • Comprobar con un dedo si la capa superficial de la tierra comienza a secarse.
  • Regar directamente sobre el sustrato, sin mojar innecesariamente las hojas.
  • Utilizar una maceta con agujeros en la base para que el exceso de agua pueda salir.
  • Vaciar el plato inferior si queda agua acumulada después del riego.

Si las hojas están caídas, no siempre significa que la planta necesite agua: el exceso de humedad también puede perjudicar las raíces. Antes de agregar más agua, es importante revisar el estado de la tierra.

Cómo podar la albahaca para que produzca más hojas

Cortar algunas hojas y tallos de manera regular ayuda a mantener la albahaca compacta y favorece el desarrollo de nuevos brotes.

La Extensión de la Universidad de Illinois recomienda pellizcar las puntas de los tallos para estimular un crecimiento más frondoso y retirar los botones florales cuando aparecen si el objetivo es priorizar la producción de hojas.

Para hacerlo en casa, se puede utilizar una tijera limpia y cortar los tallos más largos por encima de un par de hojas sanas. Es conveniente no quitar demasiada cantidad de una sola vez y dejar suficiente follaje para que la planta continúe creciendo.

Si aparecen flores, también se pueden retirar para prolongar la cosecha de hojas tiernas.

Todo lo que debes saber para cuidar la albahaca en tu casa.Fuente: ShutterstockMyVideoimage

Qué maceta y tierra necesita la albahaca para crecer fuerte

Para cultivar albahaca en casa, lo ideal es utilizar una maceta con agujeros de drenaje y un sustrato liviano que conserve algo de humedad sin retener demasiada agua.

Si la albahaca viene en una maceta pequeña de vivero o supermercado, conviene revisar si las raíces tienen espacio suficiente y si el recipiente permite drenar correctamente. Cuando sea necesario trasplantarla, se puede pasar a una maceta un poco más grande, sin compactar demasiado la tierra.

Cómo conservar la albahaca para usarla fresca en la cocina

Para aprovechar la albahaca en la cocina, conviene cortar las hojas a medida que se necesitan y elegir las más verdes, firmes y sin manchas.

Si se cosecha más cantidad de la necesaria, las hojas pueden guardarse durante unos días en la heladera, envueltas suavemente en papel de cocina apenas húmedo y dentro de un recipiente.

Otra opción es conservarlas en forma de pesto o picarlas y congelarlas con un poco de aceite de oliva.