En esta noticia

La Fuerza Aérea Argentina desarrolló el Ejercicio “Santa Bárbara” en el Centro de Exploración y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados II (Celpa II), ubicado en Mar Chiquita. Se trata de un espacio de relevancia histórica para la institución, ya que allí comenzaron décadas atrás las experiencias vinculadas con el lanzamiento de vehículos suborbitales.

La actividad formó parte del Plan de Ejercicios Operativos y Tareas Ordenadas de Adiestramiento “Aquiles 2026”, organizado por el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea.

Cómo fue el entrenamiento de defensa antiaérea

El operativo estuvo orientado a preparar al personal para distintas situaciones de combate relacionadas con la defensa antiaérea. Para ello, se practicaron las etapas de preparación, despliegue, instalación, funcionamiento y posterior repliegue de los sistemas y equipos involucrados.

Durante el ejercicio se puso a prueba un sistema local de Defensa Aeroespacial Directa Activa. En ese marco, el Grupo 1 de Defensa Antiaérea movilizó sus cuatro escuadrones operativos, pertenecientes a las brigadas aéreas IX, VI y V, además del escuadrón de la Base Aérea Militar Mar del Plata.

La maniobra incluyó la simulación de ataques contra distintos objetivos materiales situados dentro del Celpa II. En esas acciones participó el sistema de armas E-312 Tucano, perteneciente a la III Brigada Aérea.

Argentina lanzó su misil antiaéreo en Mar Chiquita en un ejercicio entre las Fuerzas Aéreas, el Ejército y la Armada.

Coordinación entre las Fuerzas Armadas

Una vez planteado el escenario de ataque, las unidades debieron organizar la defensa de los objetivos asignados. Para eso, se estableció una zona de enganche de las armas bajo la conducción táctica del Puesto Comando de Defensa Antiaérea.

También se realizaron coordinaciones con la autoridad responsable del sistema de armas de misiles en el nivel operacional. El objetivo fue evaluar la capacidad de respuesta, la planificación y la toma de decisiones frente al ingreso de aeronaves en el dispositivo defensivo.

El ejercicio contó además con efectivos especializados del Ejército Argentino y de la Armada Argentina. Su participación permitió fortalecer el trabajo conjunto y practicar la coordinación entre los distintos componentes de las Fuerzas Armadas.

Argentina lanzó su misil antiaéreo en Mar Chiquita en un ejercicio entre las Fuerzas Aéreas, el Ejército y la Armada.Fuerza Aérea Argentina / Composición con Canva

Lanzamiento del misil RBS 70 NG

La etapa final estuvo marcada por el lanzamiento de un misil antiaéreo de corto alcance RBS 70 NG. Para la Fuerza Aérea Argentina, la actividad representó un avance en la recuperación de su capacidad misilística tierra-aire.

El operativo contó con el respaldo técnico y logístico del Escuadrón Técnico y del Escuadrón Servicios de la Base Aérea Militar Mar del Plata. El personal especializado tuvo a su cargo las tareas necesarias para garantizar el desarrollo de la maniobra.

La Defensa Antiaérea tiene como propósito impedir, neutralizar o destruir una amenaza aérea antes de que alcance objetivos materiales de importancia estratégica. Desde el punto de vista operativo, detectar, identificar, seguir y neutralizar un vector aéreo constituye el cumplimiento de una de las principales tareas de combate.

El entrenamiento también permitió comprobar el funcionamiento coordinado de los sistemas y del personal en condiciones exigentes. A través de estas prácticas, la Fuerza Aérea busca optimizar procedimientos, sumar experiencia y fortalecer sus capacidades operativas.

La realización de ejercicios con munición de combate resulta fundamental para verificar la eficacia de los equipos y la preparación de los efectivos. Además, la recuperación de la capacidad misilística tierra-aire contribuye de manera directa a las tareas de defensa Defensa Aeroespacial Directa Activa.