

- Cinco datos sobre el guanaco
- 1. Es el mamífero más alto de la fauna sudamericana
- 2. Un engranaje clave del ecosistema
- 3. Una población diezmada y con futuro incierto en varias regiones
- 4. Mendoza, epicentro de la mayor migración de guanacos del planeta
- 5. Suelos sanos y coexistencia con la ganadería: las claves de su futuro
- Un continente unido por el guanaco
Desde 2024, el 23 de agosto quedó instituido como el Día Internacional del Guanaco, una fecha pensada para poner en valor a una de las especies más representativas de los paisajes sudamericanos. En ese sentido, cabe destacar que, a 110 años de la extinción regional de la especie emblemática de la fauna argentina, regresó al norte del país en una operación sin precedentes.
En el marco de la fecha, la organización WCS Argentina difundió cinco datos centrales sobre el papel ecológico, cultural y productivo del guanaco, y sobre los desafíos que enfrenta su conservación en la región.
Cinco datos sobre el guanaco
1. Es el mamífero más alto de la fauna sudamericana
El guanaco (Lama guanicoe) es un camélido nativo de la cordillera de los Andes y de los pastizales templados y chaqueños de Sudamérica. Se trata del herbívoro nativo más grande de los pastizales del subcontinente y del mamífero más alto de toda la fauna sudamericana, con un cuerpo grácil, cuello largo y patas delgadas. Su dieta se compone de gramíneas, hierbas y arbustos bajos, y habita zonas abiertas como estepas, pastizales y montes, desde el nivel del mar hasta los 4000 metros de altura, lo que evidencia una notable capacidad de adaptación térmica.

Al ser una especie migratoria en gran parte de su distribución, el guanaco necesita grandes extensiones de hábitat conectadas para desplazarse entre el invierno y el verano en busca de alimento, reproducción y protección frente a depredadores como el puma. Ante una amenaza, puede escapar al galope y alcanzar hasta 60 kilómetros por hora.
2. Un engranaje clave del ecosistema
El guanaco cumple una función ecológica central: es una de las principales presas del puma y, tras ser cazado, sus restos alimentan a cóndores andinos, zorros y otras especies silvestres de la región, completando el ciclo natural del ecosistema. Sus desplazamientos estacionales entre zonas de invierno y de verano contribuyen además a la integridad del ambiente, ya que permiten el aprovechamiento rotativo de distintos pastizales y favorecen su regeneración.
A esto se suman particularidades físicas que lo convierten en un aliado natural de los suelos: las almohadillas de sus patas evitan dañar el terreno durante sus desplazamientos, y su forma de alimentarse estimula el rebrote de las pasturas y ayuda a que los suelos almacenen carbono, un aporte relevante en la mitigación y adaptación frente al cambio climático.
3. Una población diezmada y con futuro incierto en varias regiones
En los últimos 200 años, la población de guanacos en Sudamérica cayó de decenas de millones de ejemplares a unos 3 millones en la actualidad, y hoy la especie ocupa apenas el 40% de su geografía original, concentrada principalmente en el extremo sur del continente. Su estado de conservación varía según el país: ya está extinguida en Ecuador, mientras que en Perú, Bolivia y Paraguay figura como “Críticamente Amenazada” según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En Chile es “Vulnerable” en gran parte de su territorio, con la excepción de Aysén y Magallanes, donde se la considera de “Preocupación Menor”.
4. Mendoza, epicentro de la mayor migración de guanacos del planeta
Las migraciones estacionales de grandes herbívoros como el guanaco son uno de los procesos ecológicos más amenazados a nivel global, afectadas por la degradación y fragmentación del hábitat. Por esa razón, en 2024 el guanaco fue incorporado a la Convención de Especies Migratorias (CMS) de la ONU, que impulsa a los gobiernos a coordinar planes de manejo para la especie en toda la región.

La migración más extensa y numerosa de guanacos del mundo ocurre hoy en el Área Natural Protegida La Payunia, en Mendoza, donde entre 25.000 y 40.000 individuos recorren hasta 150 kilómetros por año entre sus áreas de veranada e invernada, de acuerdo con estudios de telemetría y conteos estacionales de WCS Argentina y el CONICET. Para garantizar esos desplazamientos, la organización trabaja junto al gobierno local en el fortalecimiento del área protegida y promueve desde hace más de 15 años la creación oficial de un Corredor del Guanaco que conecte La Payunia con el área protegida Auca Mahuida, en Neuquén.
5. Suelos sanos y coexistencia con la ganadería: las claves de su futuro
El principal desafío para la conservación del guanaco, además de la caza furtiva y la interrupción de sus rutas migratorias, es lograr que la especie coexista con la actividad ganadera sin deteriorar los pastizales que ambas necesitan. En la estepa patagónica, WCS Argentina trabaja junto a productores ganaderos en la planificación del pastoreo, buscando equilibrar el forraje disponible para el ganado y para los guanacos, e impulsando soluciones como aleros en los bebederos de ganado que impiden su uso por parte de los guanacos, que no los requieren.
Un continente unido por el guanaco
En 2024, más de 40 organizaciones gubernamentales, académicas, de comunidades indígenas y de la sociedad civil se unieron para instaurar el Día Internacional del Guanaco y coordinar esfuerzos de conservación en toda América del Sur. La iniciativa fue impulsada por WCS Argentina junto a organismos nacionales e internacionales, entre ellos la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), en el marco del programa #GuanaConecta.
Cada país enfrenta desafíos particulares en la protección de la especie y de sus procesos migratorios, lo que exige estrategias de manejo basadas en datos científicos actualizados y orientadas a la coexistencia entre el guanaco y las comunidades humanas que comparten su territorio.












