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El Aquarium de Mar del Plata cerró sus puertas hace más de un año, pero la situación de los animales que permanecen en el histórico predio aún no está resuelta.

En medio de la quiebra de la empresa que administraba el complejo, la sindicatura valuó en US$40.000 a cuatro pingüinos y los incorporó formalmente en el patrimonio que se deberá liquidar para afrontar las deudas.

La cifra equivale a unos $56,8 millones, según el tipo de cambio de $1.420 utilizado en el informe judicial.

Sin embargo, no significa que los animales ya hayan sido vendidos ni que exista un comprador identificado: el propio documento establece que esa valuación solo se sostiene si finalmente se concreta una operación en el exterior.

Cuatro pingüinos fueron valuados en US$40.000: qué dice el informe de la quiebra

Los cuatro ejemplares pertenecen a la especie Eudyptes Chrysocome, conocida informalmente como “pingüino saltarín”.

Son los únicos animales que permanecen en el lugar que la sindicatura les asignó un valor económico concreto, según se explicó.

La administradora judicial, Andrea Alejandra Hoff, estableció una valuación de $56,8 millones, equivalente a US$40.000 con el tipo de cambio utilizado en la presentación. De esta manera, los cuatro ejemplares quedaron incluidos formalmente dentro de los activos que deben ser considerados durante el proceso de quiebra.

Pero existe una condición: el valor está sujeto a que pueda concretarse una venta en el exterior. Si no aparece un comprador y la operación no se realiza, esos US$40.000 no representan un ingreso efectivo para la empresa.

Por ahora, no hay una operación cerrada ni un comprador confirmado. Los pingüinos tienen una valuación dentro del expediente judicial, pero su destino definitivo todavía depende de las decisiones que tome la Justicia de la Nación.

Pingüinos del Aquarium de Mar del Plata: cuatro ejemplares fueron valuados en US$40.000 dentro del proceso de quiebra de la empresa que administraba el complejo.

Hay otros 59 pingüinos en el predio, pero no tienen precio asignado

La situación de los cuatro saltarocas es diferente a la del resto de los pingüinos que permanecen en las instalaciones. En total hay otros 59 ejemplares bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Comercial N°20: 53 pingüinos magallánicos y dos pingüinos rey, además de los cuatro saltarocas valuados.

Sin embargo, los otros 59 no tienen una valuación económica asignada en el inventario presentado por la sindicatura. Permanecen bajo el cuidado y supervisión del juzgado, pero no forman parte, por el momento, del activo que se busca transformar en dinero para afrontar las obligaciones de la empresa.

Mientras tanto, un grupo de trabajadores continúa a cargo de las tareas necesarias para mantener a los animales: alimentación, controles de salud y seguridad del predio.

¿Por qué cerró el Aquarium de Mar del Plata?

El cierre definitivo constituyó el hecho que desencadenó el proceso de insolvencia de la sociedad. En marzo de 2025, The Dolphin Company, multinacional que ejercía el control de Plunimar, no logró renovar el contrato de locación del inmueble donde funcionaba el complejo desde 1993. Los propietarios del predio, situado en las inmediaciones del Faro de Punta Mogotes, resolvieron destinar el terreno a otros desarrollos, lo que derivó en el cese de las operaciones.

La interrupción de la actividad implicó la pérdida de su principal fuente de ingresos, vinculada a la venta de entradas, en un contexto de pasivos acumulados.

La empresa dejó de afrontar el pago de salarios y, en enero de 2026, ingresó en un estado de cesación de pagos. Posteriormente, el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 20, a cargo del juez Eduardo Malde, dispuso la quiebra directa de la sociedad el 20 de febrero de 2026.

El antecedente de los delfines y qué podría pasar con los animales

Los cuatro pingüinos no son los primeros animales del Aquarium de Mar del Plata involucrados en una operación internacional. A fines de 2025, 10 delfines nariz de botella fueron trasladados a un acuario de Hurghada, en Egipto, en una operación por US$800.000.

Ese dinero permitió afrontar parte de los gastos vinculados con los trabajadores y el cuidado de los animales que todavía permanecían en el predio. Antes de esa operación también se habían analizado posibles destinos para otros ejemplares en México, China y San Pablo, aunque esas negociaciones no prosperaron.