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Un nuevo estudio científico reveló la conexión desconocida entre las experiencias traumáticas y el Alzheimer. Según el descubrimiento alcanzado por la investigación, el estrés crónico podría tener un papel más importante de lo que se creía sobre el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
El estudio fue liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Barcelonaeta Brain Research Center (BBRC). Por su impactante y detenido análisis, el mismo fue publicado en la revista Neurology.
La aparición de Alzheimer por traumas
Durante la investigación se analizaron más de 1200 personas sin deterioro cognitivo, muchas de ellas con antecedentes familiares de Alzheimer.
En medio de los estudios, los investigadores observaron que quienes atravesaron eventos estresantes mostraban alteraciones en biomarcadores cerebrales. Estos cambios están relacionados con los primeros síntomas de la enfermedad.
Los traumas que aumentan el riesgo de sufrir Alzheimer
Pérdida de la pareja
Se encontraron indicadores tempranos de Alzheimer en las personas que sufrieron la pérdida de la pareja. Entre ellos, niveles anormales de proteínas como la beta amiloide y la tau fosforilada, además de la pérdida de conexiones neuronales.
Crisis económica o desempleo
Las personas que pasaron por este trauma sufrieron una reducción del volumen de materia gris en regiones claves del cerebro.
El trauma y el Alzheimer: qué significa este nuevo descubrimiento
En el estudio se especifica, a modo de aclaración, que estos traumas no causan directamente la enfermedad, pero sí pueden ser los desencadenantes en personas que tiene cierta predisposición genética.
Debido a esto, el estudio subraya la importancia de cuidar la salud mental cuando es necesario.
Cómo proteger el cerebro para evitar enfermedades neurodegenerativas
Luego de eventos traumáticos es fundamental respetar las necesidades del cerebro:
- Buscar apoyo emocional
- Mantener una vida social activa
- Practicar el manejo de estrés
- Consultar con un profesional
Con este estudio algo sorprendente entra en el radar: la influencia del entorno en la salud del cerebro.