

Un viejo debate sobre el descanso semanal volvió a encenderse en la provincia de Buenos Aires y podría abrir una discusión que trascienda a otras ciudades del país. En la localidad de Bragado, el Sindicato de Empleados de Comercio impulsó un proyecto para que los supermercados y autoservicios no abran sus puertas los domingos.
La iniciativa fue retomada por el gremio que encabeza Pedro Monguillot, quien planteó la necesidad de garantizar un día de descanso común para los trabajadores del sector. Según explicó, el objetivo es favorecer el tiempo en familia y recuperar una tradición que en muchas ciudades del mundo forma parte de la organización comercial.
El planteo fue presentado recientemente ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires durante una reunión de la que participaron representantes del comercio local, supermercadistas y entidades empresarias.
Qué propone el proyecto para los supermercados
La propuesta busca que todos los supermercados y autoservicios de la ciudad permanezcan cerrados los domingos. De acuerdo con el sindicato, la medida cuenta con un amplio respaldo dentro del comercio local.
Según los impulsores, cerca del 90% de los comerciantes se manifestó a favor del cierre dominical. Incluso varios supermercados de origen oriental apoyaron la iniciativa, señalando que también necesitan garantizar jornadas de descanso para su personal.

Sin embargo, el consenso no es total. Dos de las principales cadenas con presencia en la ciudad, La Anónima y Maxiconsumo, decidieron no acompañar el planteo, lo que complica la posibilidad de implementar la medida de manera uniforme.
La alternativa que se analiza para destrabar el conflicto
Ante la falta de acuerdo entre todos los actores, comenzó a analizarse una alternativa intermedia: una prueba piloto que permita evaluar el impacto del cierre dominical.
La idea que se discute contempla un esquema de seis meses con un cierre parcial los domingos a partir del mediodía. De esa manera se busca:
- Medir cómo impacta la medida en las ventas y el consumo local.
- Garantizar al menos media jornada de descanso para los trabajadores.
- Encontrar un punto de equilibrio entre la actividad comercial y el tiempo libre.
Durante las próximas semanas continuarán las reuniones entre el sindicato, los comerciantes y el Ministerio de Trabajo para definir si el proyecto avanza y bajo qué condiciones.
Si prospera, la experiencia de Bragado podría convertirse en un caso testigo dentro de la provincia y reavivar una discusión más amplia sobre el descanso laboral en el comercio.

















