- El brutal asesinato de Andrew y Abby Borden que conmocionó a Estados Unidos
- ¿Por qué Lizzie Borden fue la primera sospechosa de los asesinatos?
- El juicio de Lizzie Borden: qué pruebas presentó la fiscalía y por qué fue absuelta
- ¿Qué pasó con Lizzie Borden después del juicio y cómo nació el mito de la “loca del hacha”?
- “Monstruo: la historia de Lizzie Borden”: qué cuenta la serie de Netflix sobre el caso
En agosto de 1892, un doble asesinato ocurrido en una casa en Fall River conmocionó a Estados Unidos.
Andrew Borden, un hombre de negocios de casi 70 años, y su esposa Abby Borden, fueron encontrados muertos en su vivienda, ambos víctimas de violentos golpes con un objeto cortante.
La principal sospechosa fue Lizzie Borden, la hija menor del hombre. La joven aseguró que no había sido responsable de las muertes. Sin embargo, las sospechas sobre ella crecieron y terminó siendo detenida y acusada de haber asesinado a su padre y a su madrastra.
El caso llegó a juicio un año después y se convirtió en uno de los procesos criminales más conocidos de la historia del país.
La fiscalía sostuvo que Lizzie había utilizado una hachuela para matar primero a Abby y luego a Andrew, mientras que la defensa cuestionó las pruebas y la reconstrucción de los hechos. El jurado finalmente la declaró no culpable de ambos asesinatos.
Ahora, su historia llegó a Netflix como protagonista de la cuarta temporada de Monstruo, la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan que ya retrató casos criminales como el de Jeffrey Dahmer.
El brutal asesinato de Andrew y Abby Borden que conmocionó a Estados Unidos
El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden regresó a su casa de Fall River después de salir durante la mañana. Poco después, su cuerpo fue encontrado en el living por Bridget Sullivan, la empleada doméstica de la familia. Había sufrido múltiples golpes en la cabeza y el rostro provocados por un arma cortante.
La situación se agravó cuando se descubrió que Abby Borden también había sido asesinada. Su cuerpo estaba en una habitación del piso superior y presentaba numerosas heridas.
La reconstrucción de los investigadores estableció que Abby había muerto antes que Andrew. Esta diferencia temporal se convirtió en uno de los elementos centrales para intentar reconstruir qué había ocurrido dentro de la vivienda.
¿Por qué Lizzie Borden fue la primera sospechosa de los asesinatos?
Durante las primeras etapas de la investigación, la policía también consideró la posibilidad de que una persona ajena a la familia hubiera ingresado a la vivienda. Sin embargo, con el avance de las pesquisas, la atención comenzó a concentrarse en Lizzie.
Sus declaraciones fueron sometidas a un intenso escrutinio y los investigadores analizaron las relaciones familiares, los posibles conflictos dentro de la casa y las circunstancias que rodearon las muertes.
Andrew Borden tenía fama de ser un hombre estricto y la relación entre los distintos integrantes de la familia fue revisada durante la investigación. Además, los investigadores encontraron hachas y hachuelas en la propiedad y una de ellas fue considerada potencialmente relacionada con los asesinatos.
La fiscalía terminó construyendo su caso alrededor de la teoría de que Lizzie había tomado una hachuela, había atacado primero a su madrastra Abby y después a su padre.
Sin embargo, la acusación no consiguió establecer de manera concluyente una cadena de pruebas que demostrara que Lizzie había sido la autora de los asesinatos.
El juicio de Lizzie Borden: qué pruebas presentó la fiscalía y por qué fue absuelta
El juicio contra Lizzie Borden comenzó en junio de 1893 en New Bedford, Massachusetts. La fiscalía intentó demostrar que tenía motivos y oportunidad para cometer los asesinatos, además de utilizar algunas de sus declaraciones y conductas posteriores a las muertes.
La defensa cuestionó la evidencia y destacó la falta de una prueba física definitiva que la vinculara con los crímenes.
El juicio duró unas dos semanas. Tras poco más de una hora de deliberación, el jurado la declaró no culpable de los asesinatos de Andrew y Abby Borden.
Lizzie quedó en libertad y nunca fue condenada. El doble crimen, sin embargo, permaneció sin un responsable judicialmente establecido.
¿Qué pasó con Lizzie Borden después del juicio y cómo nació el mito de la “loca del hacha”?
Después del juicio, Lizzie Borden permaneció en Fall River junto a su hermana Emma. Ambas heredaron parte del patrimonio familiar y se mudaron a una casa más grande.
Aunque fue absuelta, las sospechas nunca desaparecieron por completo. La brutalidad de los asesinatos, la ausencia de un culpable condenado y el controvertido resultado del juicio hicieron que el caso trascendiera las páginas de los diarios y se convirtiera, con el paso del tiempo, en una leyenda.
La historia se instaló rápidamente en el imaginario popular a través de una conocida rima infantil anónima estadounidense, que comenzaba con “Lizzie Borden took an axe, and gave her mother forty whacks”.
Desde entonces, su figura y el misterio alrededor de los asesinatos inspiraron numerosos libros, películas, series, documentales y obras musicales.
Lizzie murió en 1927, a los 66 años, sin haber sido condenada por los asesinatos de su padre y su madrastra. Más de un siglo después, su historia volvió a la pantalla con una producción de Netflix.
“Monstruo: la historia de Lizzie Borden”: qué cuenta la serie de Netflix sobre el caso
La historia de Lizzie Borden llegó a Netflix el 17 de septiembre de 2026 como la cuarta temporada de Monstruo.
La producción tiene ocho episodios y está protagonizada por Ella Beatty como Lizzie Borden, junto a Vicky Krieps, Charlie Hunnam y Rebecca Hall.
La temporada reconstruye el doble asesinato ocurrido el 4 de agosto de 1892 en Fall River, Massachusetts, cuando Andrew y Abby Borden fueron encontrados muertos a hachazos en su vivienda y Lizzie, hija de Andrew, se convirtió en la principal sospechosa.
La serie, sin embargo, no se limita a reproducir los hechos documentados del caso. La ficción incorpora elementos vinculados con la vida familiar de Lizzie, su relación con la criada Bridget Sullivan y distintas situaciones que forman parte de la interpretación dramática de la historia.
Uno de los ejes de esta versión es la relación entre Lizzie y Bridget, interpretada por Vicky Krieps, además de cuestiones vinculadas con las expectativas sociales y los roles de género de la época.
La temporada fue concebida como una exploración de las condiciones sociales que rodeaban a las mujeres durante la época victoriana y de la pregunta que atraviesa la antología: si los “monstruos” nacen o se hacen.