

Para Abby Cohen, estratega de la vieja guardia de Goldman, la administración Obama hace bien en compensar la debilidad de la demanda privada con más Estado. Pero hay muchos frentes abiertos que hoy preocupan a los inversores.
–¿Cuáles son los principales cambios que están anticipando en esta gestión?
–En el corto plazo, el foco estará puesto en prevenir más pérdidas de puestos de trabajo y en poner a la economía de vuelta en marcha. Esto puede involucrar asistencia a estados y gobiernos locales que están bajo mucha presión por la caída en la recaudación impositiva y la mayor demanda de servicios como cobertura de desempleo o atención médica por parte de gente sin seguro. En el largo plazo, los programas de Obama se enfocarán en la educación y la investigación y el desarrollo, especialmente eficiencia energética y cambio climático. Cambios de largo plazo en la política impositiva, los programas de retiro y la atención de la salud también son prioritarios.
–¿Cómo cree que van a reaccionar los inversores?
–Los inversores le darán la bienvenida a muchos de estos cambios pero no a todos. El precio de las acciones subió desde fines de noviembre y el retorno de los bonos corporativos ha caído. Estos son signos de que se espera que la nueva administración proponga soluciones. Sin embargo, hoy los inversores también están respondiendo al desempleo, las ganancias corporativas y la marcha de la economía. También inquieta que el Congreso no se mueva lo suficientemente rápido. Estamos de acuerdo en que la política monetaria y regulatoria deben concentrarse en mantener al sistema financiero funcionando lo más fluidamente posible. Además, estamos convencidos de que en tiempos como éstos es apropiado compensar la debilidad de la demanda y el gasto privado con un incremento de la actividad estatal.










