

Boeing, el mayor grupo aeroespacial y de defensa del mundo, pronosticó que el tráfico aéreo global casi se triplicará en los próximos 20 años.
La compañía dijo que se espera que el traslado de pasajeros se incremente 5% por año y que en el caso de la carga aérea sea de 6,1% anual, a pesar de su creciente preocupación por el impacto de las presiones ambientales y de la inadecuada infraestructura de aeropuertos y control de tráfico aéreo durante la segunda parte del periodo previsto.
La aviación representa sólo entre 2% y 3% de las emanaciones de dióxido de carbono mundiales, pero es una de las fuentes de gases de cambio climático que más rápidamente crecen, y el veloz aumento de la demanda de vuelos está fortaleciendo los llamados de los grupos ambientalistas para que el avance sea contenido.
Giovanni Bisignani, director general de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (Iata), desafió la semana pasada a la industria aérea comercial a desarrollar aviones de pasajeros que no generen emanaciones en el término de 50 años.
Bisignani señaló que el cambio climático es una preocupación real para los clientes de las aerolíneas y se había convertido en una prioridad política para muchos gobiernos. La huella de carbono de la aviación está creciendo, y eso no es “políticamente aceptable, para ninguna industria . El cambio climático limitará nuestro futuro, advirtió.
La aviación ya tiene un buen registro, ya que redujo en 75% el ruido de los aviones durante los últimos 30 años, y mejoró en 70% la eficiencia de combustible en 40 años. A pesar de ello, Bisignani sentenció que las aerolíneas están enfrentando “una crisis en su reputación. Eso nos hace un blanco fácil para políticos que piensan en verde y visualizan dinero .










