

Atentos a los vaivenes de las tasas internacionales, los gobiernos latinoamericanos anticiparon las emisiones de deuda para cubrir sus necesidades de financiamiento. Entre fines del año pasado y lo que va de este, la región ya cubrió el 87% del monto proyectado para 2005, dejándose un horizonte más despejado para los meses que restan.
Tomando en cuenta sólo las emisiones de este año, el monto asciende a casi u$s 10.000 millones, que sumado a lo que algunos países adelantaron en 2004, llega a casi u$s 14.000 millones, sobre los u$s 16.500 millones proyectados para 2005, según datos del Credit Suisse First Boston (CSFB).
“Los países más relevantes del universo de los emergentes ya han colocado buena parte de la deuda que tenían planeada para 2005, con lo cual tienen un margen de maniobra interesante para esperar hasta que la volatilidad actual de los mercados se estabilice , destaca un informe de MVA Macroeconomía.
Una buena parte de las colocaciones de bonos internacionales de los países de la región –más del 60%– se produjo entre enero y febrero, cuando la tasa del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años, que se usa como referencia para el resto de los activos financieros, llegó a estar por debajo del 4%. México, Brasil, Perú y Colombia son algunos de los que salieron al mercado durante los primeros dos meses.
Sin embargo, a partir de marzo, la tasa de referencia subió y las emisiones se frenaron: sólo Venezuela se animó a salir a comienzos de ese mes, y en abril la planilla quedó vacía.
Pero a partir de fines de abril, el temor de una suba más acentuada que lo previsto en las tasa se disipó y en mayo varios países se animaron a tocar la puerta de los inversores nuevamente. En la primera semana, Colombia vendió u$s 335 millones a tasa flotante. Y ayer se sumaron Uruguay (u$s 300 millones) y Brasil (u$s 500 millones). El escenario que subyace a la decisión de los ministros de Economía es que el actual nivel de tasas no se extenderá por mucho tiempo, con lo cual conviene captar la mayor cantidad de recursos para no tener que salir en un contexto más volátil.
El caso de Brasil es paradigmático. El gobierno de Lula ya realizó cuatro emisiones en lo que va del año, por más de u$s 4.000 millones. Pero además, a fines del año colocó deuda en los mercados internacionales para cubrir las necesidades de financiamiento de este año, con lo cual ya cumplió con el 83% del monto proyectado para 2005.
En el caso de México, que planeaba tomar u$s 2.000 millones, ya superó ampliamente esa cifra (+ 173,6%). En cambio, Venezuela consiguió el 45,8% de los u$s 5.000 millones que espera captar este año.
Desde un punto de vista político, para los gobernantes supone una gran ventaja contar con el financiamiento resuelto. De esa manera le quitan relevancia futura al “voto que el mercado hace cuando pide una tasa de interés por la deuda.
Es decir, pueden evitar que ciertas decisiones políticas compliquen el escenario financiero futuro, ya que no tienen que salir al mercado a buscar inversores.









