La virtualidad del Estado es, sin dudas, un objetivo premium para casi todo atacante informático. “El gobierno electrónico no es otra cosa que un proceso de transformación del Estado, que pasa de atender de lunes a viernes, en un horario determinado en un lugar determinado, a un Estado que atiende siete por 24, por Internet y por otros medios electrónicos. En esa nueva modalidad de atención, surgen muy importantes problemas de seguridad de la información y uno en particular tiene que ver con el método de autenticación , explicó Carlos Achiary, director de la Oficina Nacional de Tecnologías de Información, durante el encuentro de InfoSecurity.

El desafío de la seguridad, en este y otros casos, se logra de manera mancomunada, intercambiando información con otros países a través de los CERT (Computer Emergency Response Team). En la Argentina existe un único CERT -en el sector público-, mientras que en otros países el modelo avanza hacia uno por cada sector (academia, bancario).

“El problema está en la inexistencia de fronteras, la dificultad del control y la deslocalización, y la desmaterialización de la información que circula. Eso genera un vacío legal y que, cuando se nos compara en jurisprudencia y legislación con otros países, aparezcamos en situación desventajosa , agregó.

En primera, no es delito

Al cierre de esta edición, se conoció un fallo de Primera Instancia, pronunciado en abril, que estableció que a los fines penales hackear una cuenta de correo electrónico y utilizar la información encontrada en contra del damnificado en un proceso civil, no es delito. El hackeado, por cierto, es abogado.