La disparidad de precios de las viviendas que se da en la Capital Federal entre la zona norte y sur, tiene su correlato en el Gran Buenos Aires. Mientras que en la mayor parte del conurbano las casas y departamentos cuestan igual en pesos que en 2001, los inmuebles ubicados en las localidades más privilegiadas, como Vicente López, Olivos, Martínez, Acassuso y San Isidro, recuperaron hasta un 80% el valor en dólares que tenían en la convertibilidad. Un porcentaje similar a las zonas top de barrios porteños como Barrio Norte, Recoleta, Belgrano o Palermo.

Así, los departamentos usados de dos y tres ambientes valen hoy entre 640 dólares y u$s 850 el metro cuadrado (m2), según señalaron los principales brokers de la zona. En el caso de las casas, aseguran que es difícil estipular un valor, porque incide más la ubicación y la calidad de la construcción que el metraje. Pero destacan que el precio promedio de la tierra de una vivienda residencial llega ya a los u$s 300 el m2, casi el mismo valor que tenían en 2001.

“Con la devaluación, las propiedades en la zona norte cayeron en promedio un 50% en dólares, pero el repunte comenzó el año pasado, en especial durante el segundo semestre del año , explica Fernando Bellagamba, gerente de ventas de la inmobiliaria Bellagamba.

La mejora no es igual para todas las ubicaciones. Por caso, la avenida Maipú, en Vicente López, traza una frontera notoria de precios, con diferencias de hasta el 50% en sólo una cuadra, según se baje para la avenida Libertador o se suba hacia la Panamericana.

“Las zonas más caras son las que se ubican entre el corredor del río y Libertador, desde Vicente López a San Isidro , señala José Rozados, consultor de la tasadora Serinco.

Luis Bertoni, dueño de la inmobiliaria homónima, agrega que los pisos en Martínez, emplazados entre las vías y la avenida Santa Fe, ya alcanzaron los u$s 1.000 el m2. En tanto, sólo el valor del terreno de una casa llega a los u$s 800 el m2. “Salvo esas zonas exclusivas, los precios en general caen a medida que las propiedades se alejan de la Capital Federal. En ese sentido, Vicente López tiene un valor diferencial , destaca.

El repunte se explica por varios motivos. Por un lado, la demanda se concentra en los sectores de alto poder adquisitivo, que suelen optar por estas localidades y tiene dólares en el bolsillo.

También por un tema de seguridad. Guillermo Ruggero, consultor de la firma de valuaciones Tasar, destaca que debido a este temor, la demanda de casas creció menos que la de departamentos. “Esto hizo subir los precios de los dos y tres ambientes , afirma.

Según Bertoni, la preferencia por los departamentos usados también pasa por la dificultad para acceder al crédito: “Las operaciones más comunes no superan los u$s 50.000 . Por su parte, Bellagamba asegura que el 80% de los compradores de casas desembolsa entre u$s 140.000 y u$s 200.000.

Los especialistas coincidieron en que las propiedades tocaron su techo. “Hoy no es normal que una casa cueste el 80% del valor de la convertibilidad, cuando el dólar vale tres veces más, los salarios están congelados y los créditos son inaccesibles , afirma Bellagamba.