

Ejecutivos de la norteamericana Chrysler, dueña de las marcas Dodge, Jeep, Mopar y Chrysler, vendrán a la Argentina en búsqueda de proveedores confiables y competitivos entre las empresas autopartistas locales.
La compañía, una de las más fuertes en el mercado de automóviles a nivel mundial, participará entre el 23 y el 26 de septiembre de un encuentro con eventuales proveedores organizado por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), que representa a ese grupo de empresas a nivel local.
“Chrysler y AFAC están promoviendo reuniones personalizadas entre compradores internacionales del grupo automotriz y representantes de proveedores argentinos que estén interesados en exportar al mercado NAFTA , señala en un comunicado la entidad.
De acuerdo con la organización, el encuentro con la firma norteamericana “representa una gran oportunidad para mejorar la performance de las exportaciones argentinas de autopartes a América del Norte, que entre los años 2006 y 2007 se contrajeron un 23% .
Entre enero y abril pasados, además, la venta de piezas argentinas al NAFTA registró una caída cercana al 40%, en comparación con el mismo período del año anterior.
“Ello marca un fuerte contraste con las exportaciones totales de autopartes, que crecieron un 17% durante 2007, y en el primer trimestre de 2008 tuvieron un alza del 12,5% , destaca AFAC.
Los negocios de Chrysler vienen en ascenso en el mercado local. Sus ventas crecieron en 2007 un 69%, a más de 3000 unidades. Y la meta para este año es llevar ese número hasta 4000, un 30% por encima de la marca anterior, a partir de los lanzamientos de las nuevas Caravan y Jeep Grand Cherokee, y el Dodge Journey. Con este producto, fabricado en México, la marca volverá a vender automóviles en la Argentina (hoy comercializa sólo la pick-up Ram).
cono de regreso
En Latinoamérica, la automotriz sólo tiene fábrica en México. La empresa ya tuvo producción local. Su fábrica en La Matanza –la vendió a Volkswagen en 1980– fue un ícono de la industria automotriz en los años ’70. Y en 1996, cuando retornó al país, instaló una planta en Córdoba, donde ensambló los todoterreno Cherokee y Grand Cherokee, pero tras la crisis de 2001 desactivó la planta y luego vendió esa instalación.
En mayo de 2007, Daimler –dueña entre otras de la marca Mercedes–Benz– le vendió su filial norteamericana Chrysler al fondo Cerberus, que desembolsó 5500 millones de euros por el 80,1% de la deficitaria compañía. Fue el final de un matrimonio nacido en 1998 mediante la fusión de Daimler-Benz y Chrysler. Así terminó también la carrera del quinto fabricante mundial de vehículos.
En tren de sumar compradores para las autopartes argentinas, AFAC realizó durante la primera mitad del año reuniones con la FIEV, su contraparte francesa, así como también con representantes del sector autopartista del Reino Unido.
En la misma dirección, visitará en las próximas semanas la exposición internacional Automechanika Frankfurt, donde se llevará a cabo un Workshop de promoción de negocios entre Argentina y Alemania.











